Lo más visto

No hay que olvidarse (2/2)

Se va olvidando para qué fueron creadas las instituciones públicas. Surgen con un marco legal, se les asigna presupuesto millonario y allí se quedan, haciendo, rehaciendo e invadiendo espacios ajenos para justificar su existencia.

Enlace copiado
Sandra de Barraza / Columnista de LA PRENSA GRÁFICA

Sandra de Barraza / Columnista de LA PRENSA GRÁFICA

Enlace copiado

Se olvida la justificación de las instituciones y ese olvido cuesta millones. Ese olvido significa ineficacia en la administración pública y significa desperdicio de recursos financieros y humanos. Allí se quedan porque la Corte de Cuentas nunca evalúa la eficacia y mucho menos, la pertinencia. Hay muchos recursos dispersos. Faltan objetivos comunes y coordinación efectiva.

Para el caso, el Ministerio de Trabajo y Previsión Social tiene dos atribuciones clave, la de “fomentar el aumento de la productividad de las empresas y la creación de nuevas fuentes de trabajo” y la de “armonizar las relaciones entre patronos y trabajadores”. Sin fuentes de trabajo la gente se siente agredida. Sin armonía entre empresarios y trabajadores, las empresas cierran. Y eso a nadie la conviene.

El Ministerio de Trabajo tiene mucho para lucirse. Su trabajo se refleja en la informalidad del empleo que se tiene en las calles y avenidas de nuestro país. El resultado del trabajo de este ministerio responde a la mínima aspiración de la gente: tener un empleo decente. Y para contar con un empleo decente deben existir políticas publicas confiables para que emprendedores y empresarios estén dispuestos a invertir en nuestro país. A nadie le gusta que le sorprendan con su inversión.

El Ministerio de Trabajo es la unidad primaria del Instituto Salvadoreño de Formación Profesional (INSAFORP) creado en 1993. Es la responsable de su dirección acorde a las prioridades del O. Ejecutivo. El INSAFORP se financia con el aporte obligatorio del 1 % de planillas mensuales de sueldos y salarios de empresas con más de 10 empleados y de las instituciones oficiales autónomas.

Con estos millonarios recursos, el Ministerio de Trabajo, a través del INSAFORP, debe dar “capacitación en oficios y técnicas, para proporcionar o incrementar los conocimientos, aptitudes y habilidades necesarias para el desempeño de labores productivas, en función del desarrollo socio-económico del país y de la dignificación de la persona”. ¿Se ha logrado hacer más productivo el trabajo de empresas pequeñas, medianas y grandes? ¿Cómo lo evidencian?

El Ministerio de Trabajo también es la unidad primaria del Instituto de Fomento Cooperativo (INSAFOCOOP) creado en 1969. Todas las cooperativas financieras, de servicios y otras, independientemente del monto de sus ganancias, están exentas del pago de impuestos. El MINEC lo autoriza anualmente. El INSAFOCOOP es responsable de promover y asegurar la rentabilidad de las asociaciones cooperativas en cualquier actividad económica, menos en la agropecuaria que es tarea del Ministerio de Agricultura (MAG).

Dice la ley que la asociación cooperativa tiene la finalidad de “procurar, mediante el esfuerzo propio y la ayuda mutua, el desarrollo y mejoramiento social, económico y cultural de sus asociados y de la comunidad, a través de la gestión democrática en la producción y distribución de los bienes y servicios”. Y esto ¿qué significa? ¿Cuántas cooperativas son rentables? ¿Cuántas exportan? ¿Cuántos asociados han mejorado?

Hay más instituciones y millones que se olvidan. La Corporación Salvadoreña de Inversiones (CORSAIN) creada en 1981 tiene el mandato de “promover sociedades y empresas dedicadas a actividades industriales” en manufactura, agroindustria, minería, pesca y turismo. ¿Cuántas ha promovido? ¿Son rentables? ¿Compite con PROESA?

Lee también

Comentarios