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Nuevo escenario político

La clase media urbana (predominantemente del AMSS) y los ciudadanos mayores de 40 años se hicieron sentir en las elecciones legislativas y municipales del 4 de marzo. Lo que más llama la atención es que –ganadores y perdedores– siguen sin descifrar el mensaje del pueblo.
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Rafael Ernesto Góchez / Colaborador de LA PRENSA GRÁFICA

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Así las cosas y dado el sobrepeso político-económico de San Salvador y La Libertad, aumenta el riesgo de que se afiance el centralismo y la participación ciudadana continúe cuesta arriba.

El tropezón del partido oficial pudiera haber sido tan fuerte que la polarización sea sustituida por la ambición desmedida del poder público (eso equivaldría a salir del fuego para caer en las brasas). ¿Cómo así? Habrá otra aritmética legislativa (el FMLN perdió la llave de la votación calificada) y existe la amenaza de que la oposición se intoxique con el poder alcanzado. El reto es triple: (1) la separación de poderes, (2) la elección de la Sala de lo Constitucional, el fiscal general y la Corte de Cuentas con base en los criterios de independencia, capacidad e idoneidad, y (3) la reducción del presupuesto legislativo en al menos 10 % al año entre 2018-2021.

Por otra parte, la mayoría de municipios costeños, cabeceras departamentales y fronterizos quedaron en manos de la oposición. El reto es mejorar la calidad de vida de la población en sus lugares de origen y recuperar el control territorial por una vía democrática (desarrollo local). En este marco, a continuación se presentan cuatro puntos cardinales para debatir entre los alcaldes y diputados 2018-2021, los partidos políticos, el GOES y la sociedad civil.

Punto legislativo 1. Acuerdo inter-partidario sobre objetivos comunes entre 2018-2021. Los partidos políticos deberían superar su crisis de credibilidad prestándole la atención debida a la realidad nacional y enfocándose en tres prioridades nacionales.

Punto legislativo 2. Incorporar la apertura interna en la agenda política. El centralismo (concentración del poder en pocas manos y de la actividad económica en la ciudad capital) es un modelo que está agotado. El financiamiento del desarrollo local es un tema impostergable.

Punto municipal 1. Priorizar la cohesión social. Los municipios son la unidad primaria del Estado y sus autoridades son electas por el voto popular. El reto es mejorar los servicios y espacios públicos, la participación ciudadana, la rendición de cuentas y el sentido de pertenencia.

Punto municipal 2. Dinamizar las economías locales. Las municipalidades pueden asociarse, simplificar los trámites y nivelar las tasas e impuestos para atraer inversiones. También pueden llevar a cabo asocios público-privados para ampliar las oportunidades de empleo a nivel local.

Conclusión: los gobernados les han enviado un mensaje a los gobernantes: “hagan bien su trabajo”. Un triunfo o derrota electoral no resuelve –por sí sola– los problemas. Hay mucho por hacer. Es conveniente, entonces, que cada compatriota, familia y comunidad entienda que ella es la principal responsable de su bienestar; el sector empresarial tiene la misión de generar riqueza y trabajo; el Estado tiene la función de lograr la justicia, la seguridad jurídica y el bien común; y los ciudadanos tienen la tarea de cumplir y velar por que se cumpla la Constitución de la República.

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