Otras voces

<p>La razón siempre termina abriéndose paso por entre la espesura de los prejuicios. Es así porque, para sobrevivir y avanzar, necesitamos reconocer y aceptar los hechos de la realidad. Es real que las marcas políticas más fuertes en nuestro país son ARENA y el FMLN, pero también es real que ambos partidos han perdido cohesión y están pasando del estancamiento al retroceso en cuanto al número de sus simpatizantes.</p>
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<p>Al no haber hecho bien sus tareas más básicas, sobre todo en lo relativo a la validación de sus credenciales democráticas, ARENA y el FMLN han provocado la necesidad del surgimiento de una tercera opción para las elecciones presidenciales de 2014. Más allá de nuestros propios deseos, temores o supersticiones personales, ¿cuáles serán las posibilidades en un escenario semejante?</p><p>El 21 de junio pasado, en su columna de EDH, Joaquín Samayoa escribió lo siguiente: </p><p>“Así como van los procesos de selección de candidatos presidenciales en ARENA y el FMLN, el gran ganador, sin sudar ni despeinarse, será el expresidente Elías Antonio Saca (…). Tony Saca será un candidato al menos tan bueno como el mejor de sus rivales. Pero el camino podría facilitársele si esos rivales y sus vehículos partidarios llegan agotados y mal heridos a la competencia, habiendo obtenido victorias pírricas en los pleitos a patadas y mordidas por la candidatura de sus partidos”. </p><p>Más tarde, el 5 de julio, en la Entrevista en Línea de LPG, Facundo Guardado advirtió que, ante la posible candidatura de Tony Saca, el FMLN podría descender a la tercera posición en las preferencias populares: “Saca puede obtener 15% de votantes provenientes de ARENA y otra cantidad similar del FMLN, en la medida en que el partido de izquierda deje de ser opción. Entre ambos partidos se puede obtener 300 mil votos, más 500 mil que podrían sumar GANA, CN y el PES, así se estaría superando los 827 mil votos duros del FMLN”. </p><p>Un día después, el 6 de julio, en su columna del diario El País, de España, Joaquín Villalobos señaló que las élites económicas salvadoreñas “se propusieron polarizar al país para preservar el monopolio del poder. Infiltraron, dividieron y debilitaron a la Democracia Cristiana y favorecieron la polarización con los comunistas de la exguerrilla del FMLN. El anticomunismo les permitió ganar elecciones y gobernar 20 años”. Y agregó: “Tony Saca piensa buscar de nuevo la presidencia y es puntero en las encuestas contra todos los posibles candidatos. El surgimiento de una tercera fuerza basada en la alianza Saca-Funes con marcas electorales, por ahora débiles, pero de medio siglo de existencia, crearía un nuevo balance político, sacaría a El Salvador de la polarización y podría provocar que por primera vez en la historia del país la oposición obtenga dos victorias electorales consecutivas”.</p><p>Finalmente, hace unos días estuve con Juan Ramón Medrano, también columnista de este periódico, en el panel del Fórum El Salvador, y su análisis del escenario de 2014 es bastante similar al planteado por Samayoa, Guardado y Villalobos. El punto de coincidencia es la certeza de que la polarización entre ARENA y el FMLN perjudica al país, y que la creciente conciencia ciudadana de ese problema es lo que potencia las oportunidades para una tercera vía. </p><p>Joaquín Villalobos concluyó su columna con una advertencia que me parece pertinente transcribir: “Nada es más corrupto que el monopolio del poder. Este no es un problema de buenos contra malos, sino de establecer un real balance de poderes y una buena competencia, porque es esto lo que le produce beneficios a la gente y no la bondad o las intenciones de los políticos”. Lo dicho: más allá del deseo está la realidad. </p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p>

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