Oxfam y la desigualdad: otra interpretación es posible

A partir de la década de 1980 sucedió algo destacable. Junto con una gran cantidad de población que escapaba de la pobreza, surgió una clase media mundial emergente. Esta clase contaba con cerca de mil millones de personas en 1985. Hoy ha superado el doble hasta los 2.5 mil millones.
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Hoy en día existe la muy común y errónea impresión de que la desigualdad está aumentando inexorablemente. La organización Oxfam no ha hecho más que contribuir a esta mala interpretación, afirmando que las ocho personas más ricas del planeta acumulan la misma riqueza que la mitad de la población mundial (1).

Oxfam mide la riqueza neta, no los ingresos. La verdadera historia sobre la desigualdad es mucho más optimista que la relatada por Oxfam. En esta otra los ingresos tienen mucho más peso que la riqueza. Medida a lo largo de los últimos dos siglos, la brecha existente entre los ingresos de ricos y pobres ha ido creciendo sin lugar a dudas. Pero esto se debe a que cada vez más personas salieron de la pobreza.

Hace casi 200 años, alrededor del 94 % del planeta estaba empobrecido (2). En 2015, el Banco Mundial concluyó que, por primera vez en la historia, menos del 10 % del planeta estaba viviendo en la pobreza más absoluta. Centrarse únicamente en la desigualdad implica que podemos no ser capaces de reconocer este increíble logro de haber liberado a tantas personas del yugo de la pobreza.

A partir de la década de 1980 sucedió algo destacable. Junto con una gran cantidad de población que escapaba de la pobreza, surgió una clase media mundial emergente. Esta clase contaba con cerca de mil millones de personas en 1985. Hoy ha superado el doble hasta los 2.5 mil millones (3). Esta es la razón por la que la desigualdad mundial ha disminuido en las últimas tres décadas y con bastante rapidez en lo que respecta a estos últimos 15 años (4).

Dentro de los países, la desigualdad de ingresos ha aumentado en cierta medida, sin duda, sobre todo como resultado de la globalización (5). Pero la crudeza de la desigualdad es generalmente mucho menor ahora que hace 100 años. Cuando escuchamos que el 1 % más rico se queda con una participación récord de la economía tenemos que recordar que esto se basa en los datos solo para EUA y otros países de habla inglesa desarrollados.

La experiencia es muy diferente en la Europa continental y Japón, donde el nivel más alto comenzó en 1910 con un porcentaje similar al de los magnates de EUA, se redujo posteriormente de forma parecida, pero desde entonces experimentó poco o ningún crecimiento. Como proporción, el 1 % de la población más rica en estos países gana alrededor de la mitad de lo que ganaba hace 100 años.

Por otra parte, la desigualdad tiene mucha más importancia que los ingresos. La mitad de todos los avances en materia de bienestar desde 1960 a 2000 se deben al hecho de que vivimos más tiempo y llevamos una vida mucho más saludable (6). En el año 1900, una persona vivía hasta los 30 años de media; hoy en día, vivimos hasta los 71 (7).

La desigualdad en la educación también ha disminuido en el mundo (8). En 1870, cuando más de las tres cuartas partes de la población global eran analfabetas, el acceso a la educación era aún más desigual que la disparidad de ingresos (9). Hoy en día, más de cuatro de cada cinco personas pueden leer y los analfabetos son en su mayoría personas de edad avanzada, mientras que las generaciones más jóvenes han conseguido un acceso sin precedentes a la educación (10).

La desigualdad es sin duda un asunto importante, no es un asunto menor, porque un exceso de disparidad puede reducir el crecimiento y detiene la movilidad social. Necesita ser abordado, pero debemos tener cuidado con las afirmaciones sobredimensionadas que pasan por alto el increíble desarrollo que se ha producido en diversos ámbitos, reduciendo la cifra global de los verdaderamente pobres y acortando las diferencias existentes de ingresos, educación y salud.

(1) https://www.oxfamamerica.org/explore/research-publications/an-economy-for-the-99-percent/

(2) http://publications.credit-suisse.com/tasks/render/file/index.cfm?fileid=AD6F2B43-B17B-345E-E20A1A254A3E24A5, pg. 115

(3) http://www.brookings.edu/research/interactives/development-aid-governance-indicators

(4) http://glineq.blogspot.cl/2015/12/the-ambivalent-role-of-china-in-global_89.html, http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/roiw.12088/abstract

(5) http://wber.oxfordjournals.org/content/early/2015/04/23/wber.lhv013

(6) https://www.aeaweb.org/articles.php?doi=10.1257/0002828053828563

(7) http://www.who.int/gho/mortality_burden_disease/life_tables/situation_trends/en/

(8) http://link.springer.com/article/10.1007%2Fs10888-012-9227-2

(9) http://ourworldindata.org/data/education-knowledge/literacy/

(10) http://ourworldindata.org/data/education-knowledge/literacy/

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