PQD 2014- 2019

El presidente de la república manifiesta que el Plan Quinquenal de Desarrollo 2014-2019 (PQD) marca el camino para construir políticas de Estado y expresa el compromiso de lograr un desarrollo equitativo e incluyente que se traduzca en buen vivir para la población. El PQD se propone continuar trabajando por la superación de las causas de la exclusión social, económica, política y cultural que han vivido los sectores mayoritarios de salvadoreños.
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El PQD ha sido elaborado en torno a tres prioridades nacionales: (1) empleo productivo, (2) educación con inclusión y equidad social, y (3) seguridad ciudadana efectiva, las cuales articulan los objetivos, estrategias y líneas de acción para alcanzar –en cinco años– un índice de desarrollo humano de 0.7, que es el primer peldaño para ingresar al grupo de países con desarrollo humano alto.

El PQD se presenta como el mapa que orientará la ruta del país y descansa en cinco principios: (1) carácter estratégico, (2) gestión por resultados, (3) participativo, (4) medible y (5) realista y factible. No obstante, lo medible, realista y factible es difícil de confirmarlo con la simple lectura del documento. Lo sí se corrobora es el gran esfuerzo realizado por presentar un marco conceptual, vincular el PQD con la administración 2009-14, introducir el Sistema Nacional de Planificación y describir qué se hará en el quinquenio. Lo que no se explica lo suficiente es cómo, quiénes y con qué recursos se logrará transformar el Estado y alcanzar los indicadores del buen vivir.

Estas tres interrogantes son cruciales porque el PQD plantea acertadamente que no se puede avanzar hacia condiciones de buen vivir si al mismo tiempo no se transforman las bases institucionales y la acción estatal. Convendría, entonces, que el GOES precisara el rol del Estado, la sociedad y el mercado para construir “El Salvador productivo, educado y seguro”. Entre los temas que podrían aclarar el camino están: política de ordenamiento y desarrollo territorial, estrategia de descentralización y redefinición del marco institucional y de las competencias del nivel nacional y subnacional.

El PQD abre inteligentemente la avenida hacia la territorialización de la gestión pública, pero no establece las pautas para implantar la correspondiente política de Estado. Lo que destaca es la pertinencia de mejorar la articulación entre gobierno central y municipios, y de vigorizar el rol de los gobernadores departamentales y la coordinación con COMURES.

La transformación del Estado la conducirían la Secretaría Técnica y de Planificación (STPP) y la Secretaría de Participación Ciudadana, Transparencia y Anticorrupción (SPCTA). Es decir, la gestión presidencial tendría dos brazos: uno programático-institucional (STPP) y otro socio-institucional (SPCTA). Asimismo, el PQD reconoce el apoyo de la cooperación bilateral y multilateral en su elaboración e implementación. Este punto pudiera ser delicado por los diferentes criterios y prioridades de los cooperantes externos. Por ello y dada las limitaciones presupuestarias, el GOES debería fortalecer su capacidad técnica para alinear la ejecución del PQD, monitorear sus resultados y rendir cuentas.

El PQD endosa el enfoque de derechos, el diálogo y la participación ciudadana, lo cual debería aprovecharse para crear una ciudadanía activa y responsable para construir un modelo de desarrollo incluyente y sostenible. ¿Por qué? Debido a que la sociedad civil está fragmentada y dispersa. El camino ciudadano es sinónimo a organización y participación.

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  • plan quinquenal
  • planificacion
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