Pacto de Cohesión

Actualmente, El Salvador no es capaz de ofrecerles a sus habitantes las condiciones requeridas para vivir en paz y progresar en sus lugares de origen. Esta afirmación se constata en dos hechos: (1) tres de cada diez compatriotas viven en el exterior y (2) miles de connacionales desean emigrar. En tal sentido y dada la decadencia de la sociedad salvadoreña (uso de la fuerza bruta como modus vivendi), adquiere relevancia la cooperación entre los salvadoreños para solucionar problemas comunes. Consiguientemente, la construcción de un pacto de cohesión social se convierte en una prioridad nacional.

Enlace copiado
Enlace copiado

La masiva emigración ha provocado una profunda transformación en la sociedad salvadoreña (separación familiar, desarraigo y transculturización). Entre los efectos positivos está la apertura en la forma de pensar de innumerables connacionales (pluralidad y diversidad). Este cambio sociocultural –junto al accionar ciudadano– puede dar lugar a un pacto de cohesión constituido por los siguientes postulados y generar un respaldo público a favor de la democracia y el bien común.

Postulado 1. Asumir los valores contenidos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas y en la Constitución de la República de El Salvador, para construir una sociedad caracterizada por la tolerancia, el respeto y la justicia.

Postulado 2. Fortalecer y proyectar a la familia como la primera institución social y priorizar el rescate de la escuela pública, asegurando su rol socializador y propiciando la sana convivencia entre la familia, el centro escolar y la comunidad.

Postulado 3. Desarrollar procesos de diálogo colaborativo y de acción pública-privada para solucionar problemas intergeneracionales (deterioro ambiental, deuda pública y otros). El presupuesto general debería expresar los recursos destinados directamente a reducir la pobreza.

Postulado 4. Condenar la violencia en cualquiera de sus formas y manifestaciones, particularmente aquella que se expresa en contra de las niñas y jóvenes salvadoreñas, y promover una cultura de paz.

Postulado 5. Mejorar el sistema de justicia y la aplicación de la ley (investigación, persecución y castigo del delito), estableciendo una efectiva política criminal contra la delincuencia organizada.

Postulado 6. Desarrollar el sentido de pertenencia en los niños y jóvenes que viven en los catorce departamentos y propiciar hermanamientos entre salvadoreños que viven dentro y fuera del país. Las 262 municipalidades y los 6,033 centros escolares (públicos y privados) deberían aunar esfuerzos en esta dirección.

Postulado 7. Ofrecer vías no-violentas para solucionar problemas colectivos, ampliar las oportunidades laborales en los catorce departamentos e instaurar municipios más inclusivos, en el marco de una política pública de desarrollo local sostenible.

Postulado 8. Poner en práctica el principio de subsidiariedad. Es decir, cada asunto debería ser resuelto por la instancia más próxima al objeto del problema y si esta no puede, entonces interviene la inmediata superior: familia, comunidad, municipalidad y gobierno nacional.

Postulado 9. Promover valores, actitudes y prácticas democráticas que propicien la sana convivencia y contribuyan al ejercicio de todas las libertades en pro del bien común.

Postulado 10. Desarrollar líneas de trabajo conjunto entre organizaciones gubernamentales, oenegés, medios de comunicación social y cooperantes externos para dar cumplimiento práctico al pacto de cohesión, y difundir masivamente sus principios, acciones y avances.

Lee también

Comentarios

Newsletter