Lo más visto

Más de Opinión

¡Pan y circo!

Para tener tranquilo al pueblo hay que darle pan y circo. Así han pensado y así actúan y han actuado los gobernantes, tanto los de antaño como los actuales. Y no es cuestión de optar por quienes lo han hecho “menos peor” porque es una empresa de muy difícil solución, sino que es tiempo de acabar con esa paradigmática premisa y comenzar a sentir, pensar y actuar diferente.
Enlace copiado
¡Pan y circo!

¡Pan y circo!

¡Pan y circo!

¡Pan y circo!

Enlace copiado
Pero en nuestro presente el pueblo ve y “se deslumbra” con el “circo” que le ofrecen las autoridades, las costumbres ancestrales o las circunstancias: 1) Las festividades patronales que hacen disminuir la productividad del país por períodos de siete días en distintos momentos y en casi todas las poblaciones y zonas productivas agrícolas, industriales, comerciales y de servicios provocando una caída de la masa monetaria que movería a más ingresos en la nación.

El día del patrono de un lugar es muy importante para su cultura religiosa, pero no justifica vacacionar durante una semana con esa excusa, en un país que urge de producir más.

2) El mundo del espectáculo que cuando es extranjero trae el agravante de que se lleva del país mucho dinero (cantantes y grupos musicales, circos verdaderos, compañías de ballet y similares); o los espectáculos deportivos, de muy poca calidad en general pero muy lucrativo para quienes regulan su funcionamiento, desfiles de correos y otros.

3) El espectáculo político: la tregua y la disminución de los homicidios (pero suben las extorsiones, los desaparecidos, los robos, hurtos y violaciones).

4) Las denuncias y contradenuncias judiciales, los ataques a la institucionalidad, a la Sala de lo Constitucional, los diputados implicados en delitos... Pero ¿Y EL PAN? ¿Dónde está el pan para el pueblo?

Lo que tenemos al momento es: 1) amenazas de más impuestos, del tipo que sean y bajo el disfraz que le pongan (aumentar al IVA, a la electricidad, a las clínicas de los médicos, a las matrículas de los vehículos); 2) impago de las pensiones de los pensionados del IPSFA; amortización fuera del valor de mercado a los fondos de pensiones de las AFP además de intentos de apropiarse de un mayor porcentaje de los mismos y propuestas de modificar las edades de jubilación o retiro laboral. ¿Algo de todo esto lleva PAN al hogar de los salvadoreños? No. Al contrario, lleva PAN-ICO porque disminuye la capacidad de adquisición de la canasta básica en general.

No vemos acciones correctivas del rumbo del país frente al evidente despilfarro gubernamental en salarios dispares e inequidades en los puestos y responsabilidades, en el excesivo aumento de contrataciones de los últimos años, en la cultura del nepotismo (familiar y político), en el recorte de los gastos oficiales inútiles que la ciudadanía reclama a gritos... Entonces, sí es evidente que nos dan circo pero no pan. Y comenzamos diciendo que la tranquilidad popular se podría conseguir con la satisfacción de las necesidades básicas primero y luego la diversión.

Si fuésemos enseñados a dedicar un tercio de nuestro tiempo al trabajo bien ejecutado y productivo, otro tercio a hacer feliz a nuestra familia colaborando con la paz social, dispondríamos del otro tercio para el solaz y esparcimiento que incluya un merecido y reconfortante descanso por cada jornada.

La justicia social clama por que haya equidad salarial, hospitales con medicamentos adecuados y suficientes, con equipos y en buen funcionamiento; lugares de trabajo dotados de lo necesario; médicos y enfermeras bien remunerados; sin enfermos y ancianos viviendo y pidiendo limosna en las calles; que los funcionarios, hijos y familiares rindan cuentas de los actos de abuso de poder y manipulación de la verdad.

Nuestra justicia social, como bandera traicionada, escarnecida y pisoteada por quienes dijeron y dicen que luchan por ella, exige a gritos que la reivindiquemos.

Tags:

  • diputados
  • sala constitucional
  • iva
  • ipsfa
  • pensiones

Lee también

Comentarios