Lo más visto

Más de Opinión

Panamá: envidia de la buena (2)

Cuando Estados Unidos regresó a Panamá el canal y toda la infraestructura que lo rodea, a raíz de los tratados Carter-Torrijos, los ojos del mundo estaban sobre Panamá y muchos apostaron a que los panameños no serían capaces de manejarlo eficientemente.
Enlace copiado
Panamá: envidia de la buena (2)

Panamá: envidia de la buena (2)

Panamá: envidia de la buena (2)

Panamá: envidia de la buena (2)

Enlace copiado
 Se equivocaron. La autoridad del canal, formada por panameños muy profesionales de alto nivel, la primera generación entrenada por estadounidenses que mantuvieron presencia por mucho tiempo más para asegurarse de que funcionaba bien, fue un ejemplo de eficiencia como empresa y de manejo profesional. A manera de ejemplo tuvieron permanentemente un programa de maestría de INCAE “in house” para entrenar a su personal, excelencia en la capacitación de los empleados.

Ahora Panamá celebra la ampliación del canal, un enorme paso a la modernidad con una inversión de más de $5,500 millones, que permitirá el paso de los barcos llamados postpanamax, megabarcos que llevan de 9,500 a 12,000 contenedores, reduciendo en cerca del 20 % el costo de transporte por contenedor y hacen más eficiente la interconexión mundial, agilizando el comercio. Esta nueva era ya llevó prosperidad a Panamá con todos los empleos y beneficios derivados de la inversión de más de $5,500 millones y anualmente dejará unos $500 millones en derechos de paso y mucho más en generación de otros negocios.

La construcción y el buen funcionamiento de la ampliación de este canal están respaldados por el sólido desempeño de los panameños y al analizar las causas de por qué los panameños se desempeñan mucho mejor que el resto de los centroamericanos y latinoamericanos, salta a la vista que una de las principales razones es la facilidad para hacer negocios en Panamá, la libertad económica que hay en el país, el espíritu práctico y de resolver de los panameños, que proviene de una práctica política y de una sociedad despolitizada sin el menor asomo de polarización ideológica que dificulte los negocios y el crecimiento

Panamá ha venido creciendo por décadas, no solamente por el canal; dadas sus leyes de fomento, se convirtió en un centro financiero internacional en el que se asentaron grandes bancos mundiales conocidos como “offshore”, como en otra docena de lugares en el mundo, incluyendo cuatro en EUA, ahora están demonizados sin mucho conocimiento de sus detractores. Ciertamente esos bancos, como los que están en tierra firme, se prestan para ocultar fortunas ilegales y lavado de dinero así como fue Suiza por su secreto bancario por tantos años, pero esas cuentas son la minoría y la pujanza de la banca internacional propició el crecimiento de muchos negocios de otra naturaleza y una banca local bastante firme, bien capitalizada y con excelente práctica de negocios. Ya hace más de 15 años se ha dado un “boom” de construcción de edificios en altura, algunos con arquitectura muy llamativa compitiendo con el “skyline” de Shangái y de Dubái en un pequeño país centroamericano.

Como puede verse, Panamá da envidia de la buena fácilmente, quisiéramos ser como ellos, crecer como ellos, tener el clima de negocios favorable como ellos, la despolitización de la economía, la ausencia de ideologías políticas que trastornan el crecimiento del país y la marcha de la economía y el desarrollo de las personas… La pregunta con explicaciones complejas es por qué somos tan diferentes en un espacio tan cercano. Las respuestas son de diversa naturaleza: razones históricas, idiosincrasia, herencia de colonización y más, aterrizando con la forma política de manejar el país, no hubo guerra ni grandes períodos de agitación social a pesar de que hubo una invasión de EUA para derrocar a Manuel Noriega.

No hay dos bandos, “la derecha” y “la izquierda”, que en la modernidad carecen de sentido real, la mayoría de sus ciudadanos entienden lo que funciona en economía, educación y crecimiento; no hay fijaciones ideológicas o de ignorancia para manejarse.

Lee también

Comentarios