Para enfrentar a El Niño

Los famosos vientos de octubre, así como las chicharras de Semana Santa o el frío de diciembre en Navidad y Año Nuevo, ya no son una constante sino que son alterados en su recurrencia en el tiempo por el cambio climático.
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Todas aquellas épocas asociadas a estos recuerdos y el tiempo calendario no coinciden con los tiempos actuales. ¿Falló el calendario gregoriano en su imprecisión acumulada a través de los siglos?

Las perspectivas del clima para lo que resta del año 2016 indican que en la zona noroccidental, oriental y costera del país habrá un periodo seco en la segunda quincena de junio, por lo tanto lo más recomendable es la siembra de maíz en los últimos meses de junio o principios de agosto. Esto afectará la parte norte de Ahuachapán, Santa Ana y algunos lugares de Chalatenango, según la unidad del clima del MARN que asegura tener un 80 % de eficacia al acertar en la perspectiva climática.

Para la zona occidental y central la lluvia en el periodo de mayo, junio y julio marchará por la media normal o un poco bajo de lo normal. Es decir lloverá poco o no mucho.

Las prácticas agrícolas culturales que son patrones que datan de muchos años deberán ajustarse a estas nuevas realidades. ¿Cuál es el reto? El cambio de mentalidad y las prácticas agrícolas.

El hacer comprender a los pequeños agricultores o arrendatarios esta realidad, que la sufren pero que siguen enfrentándola con las mismas prácticas: el monocultivo, la quema de rastrojos para limpiar y la siembra en los primeros días de lluvia, puede traerles pérdidas.

El dueño de la finca, el patrono, el líder campesino informado, el líder comunitario, el líder religioso, el líder de opinión, debe apoyar estos esfuerzos de divulgación y sensibilización, para que se comprenda el fenómeno y adecue su actitud. La nueva variación del clima requiere estar informado permanentemente y el uso de nuevos métodos.

En primer lugar evitar la quema por fuego de la hierba de los terrenos. El campesino dentro de sus limitantes prefiere quemar la tierra porque le resulta más barato en tiempo y dinero. En su lugar hay que cortar las hierbas y dejarlas en el lugar para que estos conserven un poco más la humedad del suelo y evite la erosión del terreno para mejorar el microclima.

El terreno de siembra debe de tener árboles esparcidos alrededor o en puntos estratégicos, no cortarlos de raíz o descombrarlos demasiado como se suele hacer; siempre con la intención de mejorar el clima de la parcela o finca.

Otra recomendación es que no se dependa para la subsistencia del grupo familiar, solamente de los cultivos de los granos básicos tradicionales, sino que se utilice la siembra de árboles frutales, hortalizas o verduras, según la vocación de la tierra, ya que su periodo de producción es más corto y da dividendos más rápido.

En las zonas urbanas se está impulsando por algunos gobiernos municipales los huertos caseros o comunitarios, donde en una zona pública o zona verde, los vecinos preparan la tierra, la cultivan y obtienen productos para provecho y balance de la canasta básica familiar.

Esta iniciativa de algunos gobiernos municipales proporciona asesoría técnica y ayuda en especies. Los desempleados y jubilados, aprecian este método que les permite utilizar productivamente su tiempo y en su comunidad.

El Niño se está debilitando. Con este año se cumplen los cinco años de estar afectando la región y se cree que este sea el final del periodo, pero en septiembre se espera el ingreso de La Niña con abundancia de agua. ¿Qué debemos hacer?

Tags:

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