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Pensiones: si no tienen criterio, al menos tengan vergüenza

Con 18 añitos de edad, Ligia entró a la Población Económicamente Activa y empezó a cotizar para su pensión.
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En ese lejano 1979 no parecía alcanzable lo que sucedió este año. Ligia inició el proceso para pensionarse y retirarse después de miles de horas dedicadas al trabajo. Ligia vivió la transición del sistema de pensiones público a uno privado, logrando hacer una migración exitosa al prometedor sistema de pensiones de las AFP. En una y otra ocasión le prometieron que nada iba a pasar con su pensión (en caso de cumplir los requisitos para alcanzarla). En algún año entre 1979 y 2016 le aumentaron la cantidad de años que debía trabajar previo a poder tocar los fondos acumulados tras los descuentos mensuales de su pensión. No le tocó más que aceptar esa nueva modificación a su situación jurídica consolidada.

Ahora ya cumplió con los requisitos (altos requisitos) de tener un umbral de años suficientes para lograr el tan ansiado retiro y gozar de un más que merecido descanso después de entregar 35 años de contribuciones económicas. Ligia, con sus menos de 60 años, tiene el derecho a obtener una pensión en los estándares que al día de hoy se está pensionando, que se perpetúe hasta donde alcance su eternidad.

Ligia, como la mayoría de los cotizantes, no ha formado parte de alguna élite política ni tampoco guerrillera. Ha sido una mujer trabajadora, esforzada y completamente dedicada a su inigualable madre, a su amoroso esposo y a sus dos hijos (y decenas de ahijados). Ligia es la historia de una salvadoreña que proyecta la realidad de miles de otros que se encuentran en igual situación, trabajadora, dedicada y con la esperanza de alcanzar un retiro digno y disfrutar de esta dulce y nueva etapa de su vida. Ningún partido político tiene derecho a quitarle ese sueño a Ligia ni a miles de salvadoreños.

Los diputados de FMLN, GANA, PDC (¡qué bárbaro, don Rodolfo!) y PCN, en una muestra inigualable de descaro, han efectuado una primera movida en el ajedrez de las pensiones con la reforma de Ley del Fideicomiso de Obligaciones Previsionales (FOP).

Si bien esta reforma en “principio” no va a afectar el proceso de retiro de Ligia o las pensiones de las personas retiradas, sí pone en riesgo los ahorros de los que están iniciando su cotización.

El segundo paso para lograr el llamado “robo del siglo” es aprobar el proyecto del ministro Cáceres (¡cual personaje de terror!) que busca una reforma “integral” del sistema de pensiones. Esta reforma es darle libre acceso al Gobierno al dinero de las pensiones para que pueda usarlo para cubrir su gasto corriente (salarios de empleados públicos, quienes como hijos del clientelismo deben “donar” cuotas al partido. ¿Será esta la causa del problema de ineptitud del Estado?).

El FMLN ha llevado al país a las penumbras económicas (parte del plan de partido comunista, cúpula del Frente) siguiendo el ejemplo del “faro” venezolano que lo inspira.

Es una realidad que El Salvador figura como ejemplo de países más corruptos del mundo, al punto de que Álvaro Uribe en Colombia cita como ejemplo de por qué una guerrilla no debe gobernar. Esto no es campaña de ARENA ni de ningún otro partido, es un llamado a la decencia, rectitud en el actuar.

Gobernantes y diputados, si les falta criterio al tomar decisiones, por lo menos tengan vergüenza al actuar. Ciudadanos decentes, seamos maleducados y señalemos con nombre y apellido a aquellos sinvergüenzas que están poniendo en riesgo nuestro futuro y el de nuestras familias. Más vale gritar que llorar.

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