Lo más visto

Más de Opinión

Pirámide de la mentalidad

En la forma de una pirámide se representa la tridimensionalidad de un montículo. Las grandes organizaciones usan el simbolismo piramidal para explicar tanto sus planes como su visión.
Enlace copiado
Pirámide de la mentalidad

Pirámide de la mentalidad

Pirámide de la mentalidad

Pirámide de la mentalidad

Enlace copiado
En esa línea, la mente humana puede vincular fácilmente con esta estructura antigua. Veamos a continuación cómo encaja nuestra racionalidad con la escalera de la pirámide.

Esta estructura se puede dividir en tres partes: la base o parte inferior, la parte media y el ápice. La base de la pirámide se podría comparar con la mentalidad de quien es incapaz de pensar más allá de los problemas urgentes. La gente que entra en esta categoría siempre está luchando por llegar a ciertos límites pero no trata de pensar más allá de ese nivel, es decir, simplemente lucha contra la situación actual y no intenta conquistar su mejor potencial. Un gran número de personas se adhieren a este tipo de mentalidad y no sobrepasan los grados de dificultad más básicos para dar sentido a su vida.

El nivel medio de la pirámide se puede asociar a la mentalidad de las personas que logran escalar alto en una organización, ganando reputación en un tiempo relativamente breve. Ciertamente estas personas trabajan muy duro para lograr sus objetivos y alcanzan grandes metas, pero en ese proceso pierden el verdadero significado de la vida; simplemente corren hacia sus objetivos sin poner atención a aspectos relacionados con la afinidad y las relaciones humanas. Estas personas tienen suficiente dinero y logros en la escalera organizacional, pero no alcanzan el éxito personal.

El vértice de la pirámide puede asociarse con la mentalidad de las personas que conocen la ecuación perfecta de la vida: un balance entre trabajo y la vida personal. Estas personas mantienen la atención en sus objetivos y, además, comparten la felicidad de su éxito con los demás. Estas personas tienen claro lo que quieren de la vida y al compartir su éxito con los demás crean vínculos cognitivos con los demás. Este grupo está compuesto por una menor cantidad de personas, por ello se sitúan en el vértice de la pirámide.

El éxito no tiene ningún significado hasta que alguien no se detiene para celebrarlo. Si usted no tiene a nadie con quien pueda compartir su éxito, su victoria, su felicidad, entonces esa felicidad no es verdadera. En ese caso, es como un partido de fútbol entre los dos mejores equipos del mundo pero sin espectadores presentes para apreciar el juego. Por ello, he aquí aquella famosa frase que es a la vez una fórmula muy simple de la vida: “La felicidad aumenta cuando se comparte y la tristeza disminuye cuando se comparte”.

*Máster en Administración de Negocios del Instituto de Gestión Internacional, Delhi, India.

Lee también

Comentarios