Lo más visto

Política salvadoreña y economía mundial

A los salvadoreños nos cuesta comprender que vivimos en un mundo altamente globalizado en el que lo que ocurre en un país o región tiene un impacto positivo o negativo en nuestro país. Aquí vivimos sumergidos en una vorágine de confrontación política que tiene un impacto serio sobre nuestra economía, pero creemos que nuestra pequeña aldea es el mundo entero y que el resto de países se va a detener para esperar a que nosotros resolvamos nuestros problemas internos.
Enlace copiado
Enlace copiado
La realidad económica, política y geopolítica va cambiando a pasos agigantados y nosotros no somos ni espectadores en los que está ocurriendo. La situación en Estados Unidos, que sigue siendo la potencia económica más grande del mundo, se está complicando desde finales del año pasado y los mercados financieros internacionales quieren hacer de cuenta y caso que pueden seguir cosechando grandes utilidades y dividendos mientras el mundo real se desacelera y en varios países se contrae.

La economía de Estados Unidos tuvo un crecimiento negativo en el cuarto trimestre de 2012, de -0.1%, y se manejó como que se debía a factores excepcionales que no se iban a repetir, pero hay dos elementos que pasaron desapercibidos. El primero es que elementos excepcionales como la tormenta Sally, y otros, siempre ocurren y que la fragilidad es tan grande que rápidamente se puede caer en una recesión; y el segundo es que a pesar de la inyección de $85 billones mensuales de dinero a la economía por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos, no se pudo compensar esos factores negativos.

Las cifras del mes de enero y lo que va de febrero de 2013 comienzan a mostrar una creciente preocupación de los mercados financieros en Estados Unidos por el desempeño de su economía, por la pérdida de empleos expresada a través de mayores reclamos de seguros de desempleo y la caída de los precios de materias primas como el petróleo y muchos otros productos como el café y el azúcar. La noticia de que la Reserva Federal había discutido la posibilidad de reducir o eliminar sus compras mensuales de $85 billones hizo que los principales indicadores bursátiles cayeran en los últimos días. El Dow Jones, por ejemplo, cayó por debajo de los 14,000 puntos, los cuales había superado la semana pasada.

A esto hay que agregarle que hay un temor muy serio por una guerra de monedas en el mundo en vista de la fuerte depreciación que ha tenido el yen japonés y otras monedas, mientras que el euro, el rublo ruso y muchas monedas latinoamericanas, entre otras, han tendido a apreciarse con respecto al dólar americano y al yen japonés, lo cual hace perder competitividad a los países cuyas monedas se han fortalecido y beneficia a los que han depreciado sus monedas.

Mientras todo esto y más ocurre en el mundo, los salvadoreños no pensamos sobre cómo reactivar nuestra economía, discutimos si crecemos al 1.2% o al 1.7%, “chambriamos” sobre los cambios en ARENA, sobre la entrada de ALBA en muchos sectores de la economía nacional, especulamos sobre Tony Saca y su candidatura y discutimos sobre las posibilidades de Sánchez Cerén y Ortiz de ganar las elecciones. La gente quiere pan y circo, decían los romanos, eso les dieron y por eso se acabó el imperio romano.

Las elecciones presidenciales de 2014 y las legislativas y municipales de 2015 son fundamentales para el futuro del país y deben preocuparnos, pero no pueden ser una obsesión y la única preocupación del país, debemos seguir más de cerca lo que ocurre en el mundo hoy en día y prepararnos para lo que viene, para aprovechar las oportunidades que puedan surgir y sobre todo para tratar de minimizar los riesgos.

Tags:

Lee también

Comentarios