Política tocando fondo

Es el mismo camino que siguió Antonio Saca... Bukele busca convertirse en un candidato “independiente”... y construir un liderazgo con características mesiánicas al estilo de Chávez en Venezuela, para presentarse como el gran salvador del país.

Enlace copiado
Política tocando fondo

Política tocando fondo

Enlace copiado

“No hay tal cosa como mala publicidad”, es uno de los grandes proverbios utilizados en comunicaciones y que se asocia con Phineas T. Barnum, el que fuera dueño de uno de los más grandes circos del siglo XX. También el escritor irlandés Brendan Behan sigue este pensamiento, al expresar: “No hay tal cosa como mala publicidad excepto su propio obituario”. Al analizar todo lo que está haciendo el señor Nayib Bukele usted podrá comprender su estrategia para lograr un objetivo comunicacional: todos hablando del enfrentamiento político y sus acciones. No importa si es para bien o para mal, porque lo peor que puede haber para un político es que nadie hable de él o ella.

 

 

Así, con sus declaraciones y acciones, Bukele ha logrado estar en el primer lugar presencial en la mente de la gente, algo conocido como “top of mind”. Su estilo agresivo, desafiante y golpeador es similar al que usó y continúa utilizando el presidente Donald Trump.

 

Agreguemos que no todos tienen la capacidad para diferenciar entre lo verdadero y lo falso, ni cuando las expresiones son personales o son parte de una red de trollers, que deforman aún más la situación. Este es el gran precio que debemos pagar por la libertad de expresión. Dice el refrán que “toda persona inteligente sabe que de lo que le dicen, una mitad es verdad y la otra es mentira; pero una persona brillante sabe cuál es la verdadera y cuál es la mentira”.

 

Por ejemplo, es verdad que “El Salvador no tiene un presidente... ahora lo que hay es un politburó”, refiriéndose a cómo era en la fracasada Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. Esto lo dijo Bukele en un evento organizado por los que fueron “Amigos de Mauricio Funes” en Washington D. C. También es verdad que Bukele tuvo una acción indebida, al insultar y vejar a la síndica municipal de San Salvador por el FMLN, Xochitl Marchelli, quien lo ha denunciado ante la Fiscalía General de la República por violencia contra la mujer.

 

Es común que toda persona haya tenido una reacción temperamental indebida en algún momento. Lo correcto es tener el valor de pedir disculpa. Eso engrandece, lo contrario empequeñece.

 

Una persona de elección popular que busque verdaderamente servir a la gente no puede ni debe ser arrogante, menos con las mujeres, considerando que “El Salvador es el tercer país en el mundo con mayor tasa de homicidios violentos contra las mujeres, solo superado por Siria y Lesotho (The Small Arms Survey 2016)... Tomemos conciencia, los derechos de las mujeres se violan a diario y si usted no actúa o alza su voz es cómplice”, como lo expresé en artículo anterior (3/05/2017).

 

Las otras acusaciones y señalamientos, de uno y otro lado del FMLN, han llevado a la política a tocar fondo. No vale la pena citar ni una ni otra, sean parte mentira o parte verdad de una realidad o percepción. Lo importante es ver qué se busca con todo esto.

 

La lucha por la alcaldía de San Salvador se ha ido estrechando y el triunfo seguro que tenía Bukele comienza a debilitarse, lo que constituye un riesgo, porque si llegara a perder se terminarían sus aspiraciones presidenciales. Y como en la mente de la gente hay un rechazo generalizado a los políticos, entonces él busca desprestigiarlos un poco más y se aparta de ellos lo más posible, y sugiere que puede formar un nuevo partido o hacer una alianza política.

 

Este es el mismo camino que siguió Antonio Saca, que en busca de la presidencia, formó el Movimiento Unidad, con GANA, PDC y PCN, con el que obtuvo el 11.4 % de los votos. Esto demuestra cómo quien fuera un nuevo político ya aprendió de los viejos políticos, incluyendo ahora el uso de tecnología para diseminar choques, amenazas y acciones que están a la espera de procesos judiciales, porque se presume que han caído en acciones delictivas.

 

Ahora, asesorado por viejos y cuestionados políticos, Bukele busca convertirse en un candidato “independiente” (un cliché de portada y nada más porque no hay tal cosa), y construir un liderazgo con características mesiánicas al estilo de Chávez en Venezuela, para presentarse como el gran salvador del país. Usted decide.

 

 

Lee también

Comentarios

Newsletter