Politicofobia

Recientemente se publicó un ensayo en España con este mismo título y surgió la pregunta ¿qué es la politicofobia? Es el rechazo, aversión, desprecio o desconfianza a los políticos o la política partidaria.
Enlace copiado
Enlace copiado
Es probable, entonces, que miles de salvadoreños tengan politicofobia. En el caso salvadoreño, la politicofobia se ha ido gestando a lo largo de su historia. Durante la dictadura militar entre 1931 y 1979, el ejército controlaba el aparato estatal, reprimía y respaldaba fraudes electorales. Luego vino la guerra civil (1980-1992), en que la sociedad civil fue anulada por la lucha entre Fuerza Armada y la guerrilla. Tan grave era la violación de los derechos humanos en esa época que Monseñor Óscar Romero se convirtió en el principal defensor de las víctimas de la violencia política. Es decir, los salvadoreños estaban desprotegidos de quienes combatían militarmente por mantener y alcanzar el poder político.

Después de la caída del muro de Berlín (1989) y del colapso de la URSS (1991), El Salvador firmó el Acuerdo de Paz (1992). Al finalizar la Guerra Fría (enfrentamiento ideológico-militar entre capitalismo y comunismo) inició una nueva época a escala mundial y nacional. Este contexto favoreció que en El Salvador se adoptara un modelo de desarrollo que privilegiaba al mercado, debilitaba el Estado y marginaba a la sociedad civil.

Paradójicamente, en El Salvador se expandieron las organizaciones no gubernamentales (ONG) a finales del siglo XX. Este auge se produjo, por una parte, por los cuantiosos recursos externos que entraron en apoyo al proceso de paz y, por otra, por el desmantelamiento del aparato estatal patrocinado por las instituciones financieras internacionales. Estos dos factores –junto con el mayor crecimiento económico que El Salvador ha tenido en las últimas décadas– ayudaron a que el retraimiento estatal se diera sin mayores protestas sociales. El Salvador es una sociedad fracturada y culturalmente débil. Tiene además un ineficiente aparato estatal donde han predominado los intereses económicos, lo que ha contribuido a que el consumismo, el desarraigo, la separación familiar y la impunidad tengan sorprendentes efectos en la forma de ser y actuar de los salvadoreños. Prueba de ello es que el país ha transitado de la violencia política a la violencia social. En estas circunstancias, se da la primera alternancia en la presidencia de la República y aparecen las redes sociales. Estos avances democrático y comunicacional han posibilitado que la ciudadanía tome más consciencia de las negociaciones legislativas, del poderío de los partidos políticos y de la penetración del crimen organizado en las esferas estatales.

Actualmente, miles de salvadoreños rechazan, objetan o dudan de sus gobernantes. ¿Cuáles expresiones patentizan la politicofobia que tienen numerosos conciudadanos? “Todos los políticos son iguales”; “todos hacen lo mismo: al llegar al poder se olvidan de los electores”; “no te metas en política”; “en política no hay amigos”; “al diablo con los políticos, nunca cumplen lo que prometen”; “los partidos políticos son un gran negocio”.

Incontables son los salvadoreños que desconfían de dirigentes y partidos políticos. Este fenómeno es delicado porque hace que miles de ciudadanos se alejen del sistema democrático, dejándole la vía libre a nuevas formas de autoritarismo. Consecuentemente, las universidades, iglesias, gremios, ONG y medios de comunicación deberían reaccionar y ayudar a que ciudadanos y líderes políticos tomen el camino correcto.

Tags:

  • fue anulada
  • principal defensor
  • contexto

Lee también

Comentarios

Newsletter