Lo más visto

Más de Opinión

Políticos hipócritas

Enlace copiado
José Afane - Columnista de LA PRENSA GRÁFICA

José Afane - Columnista de LA PRENSA GRÁFICA

Enlace copiado

Un hipócrita en los negocios y la política cuestionó al famoso escritor estadounidense Mark Twain (1835-1910): "Antes de mi muerte pienso hacer una peregrinación a Tierra Santa; subir a lo alto del Monte Sinaí para leer en voz alta los Diez Mandamientos, ¿podría usted, Sr. Twain, hacer algo mejor?" Y Mark le contestó: "Quedarme en casa y cumplirlos".

Las próximas elecciones dejarán mucho que desear. Tantos políticos hipócritas vendiéndose como el mejor; con golpes de pecho; retoques de Photoshop en la vía pública; gritos que solo ellos son la mamá de Tarzán; ausencia total de propuestas concretas para un mejor país.

Políticos hipócritas, tanto viejos como nuevos, que han irrespetado la ley, ofreciéndonos espejitos como si fuésemos ignorantes. Hoy prometen múltiples maravillas, eslóganes, vallas, regalos; mañana todas sus promesas tragadas por la tierra.

¿De dónde sale tanto político hipócrita, marcado por el fracaso y la corrupción? ¿Cómo es posible que el sistema les permita postularse con semejante pasado, muchos sin educación, fracasados y contaminados?

La historia se repite. Nuevamente estamos en un ciclo electoral desbalanceado entre dos extremos: Los que despilfarran fondos del Estado y los que a puras penas se oyen en campaña. Los que les vale sorbete respetar las reglas del juego, y aquellos que, por falta de fondos, se ven obligados a respetarlas. En un mundo ideal, lo correcto es igualdad de condiciones para todos los partidos y sus candidatos.

En un mundo ideal, los votos deberían ser solo por rostro, no por banderas. Esto eliminaría a los principales sinvergüenzas y detestables. Así se enderezaría el rumbo de la asamblea. No lo hacen porque a los dinosaurios no les conviene.

En un mundo ideal, para participar en la contienda, debían haber pagado la deuda política, y el partido en el Poder Ejecutivo debía haber cumplido con su obligación del FODES, no usarlo como estrategia electoral.

Otro requisito debía ser límites e igualdad de condiciones en la propaganda electoral, con recursos regulados, nivelados, auditados y transparentes.

El partido que salga con campaña antes de lo que la ley lo estipula debía ser descalificado. Descalificados igual aquellos candidatos con más de 3 períodos en la asamblea o la alcaldía.

Pero El Salvador está muy lejos del mundo ideal, por lo que seguimos sufriendo con diputados corruptos columpiándose a favor del partido de turno, tal proxeneta, y con el baile de los maletines negros debajo de la mesa.

La suciedad política de nuestro país no tiene límites, razón principal de la apatía electoral. La factura la pasará el pueblo el próximo domingo, al no salir a votar, al anular su voto, y al elegir a tanto político hipócrita.

Tags:

  • político
  • hipócrita
  • voto
  • Mark Twain
  • propaganda

Lee también

Comentarios

Newsletter
X

Suscríbete a nuestros boletines y actualiza tus preferencias

Mensaje de response para boletines