Loading...

Por razones personales

Quedarse callados o permanecer indiferentes... es rebajar el debate público a las exhibiciones de bajeza e ignorancia que con mucha pena y vergüenza constatamos semanalmente en las intervenciones y discusiones que protagonizan los representantes de la nueva clase política.

Enlace copiado
Por razones personales

Por razones personales

Enlace copiado
Audio

Por razones personales

Ha impactado conocer la renuncia de la primera presidenta que tuvo la Junta Directiva de FUSADES en sus 38 años de historia. Lo hizo por razones personales. Por eso es un hecho notorio y significativo. Teníamos la esperanza que una profesional con los brillos, trayectoria, compromiso y carisma de Claudia Umaña Araujo seguiría las huellas dejadas por los grandes hombres que habían dirigido el principal centro de pensamiento del país desde su fundación en 1983. En su primer mensaje en junio de 2021 como presidenta dijo: "El futuro de El Salvador es muy incierto luego del atentado más grande a la democracia y al Estado de derecho que el país ha vivido desde la firma de los Acuerdos de Paz. Todo ello está agotando a muchos. Está poniendo ‘en jaque’ la confianza que es la base con la que se puede construir un futuro de prosperidad".

Con ese mensaje demostraba que tenía una visión clara de los desafíos que le tocaría enfrentar en una institución que tiene como visión contribuir a que El Salvador "sea una nación donde exista una sociedad más humana, solidaria, próspera, sostenible, integrada al mundo y con oportunidades para todos; que permita realizar los sueños y desarrollar el potencial de las personas, donde se respete el Estado de derecho y la institucionalidad democrática". Por eso ha tomado por sorpresa y preocupa que su renuncia, seguida por la de otros directores de la institución, se presente cuando el país está sufriendo una severa crisis institucional, persecución política contra críticos y opositores, regresión en transparencia, retroceso en el desarrollo de nuestro sistema democrático, deterioro a todo nivel en las relaciones internacionales y en las finanzas públicas, falta de rumbo, y el irrespeto y amenazas a todo tipo de personalidades, instituciones y organizaciones de la sociedad civil que han representado los anhelos ciudadanos de tener en todo el Estado una gestión más honesta y responsable, y que los gobernantes trabajen, convoquen y discutan con todos los sectores del país las propuestas para resolver los grandes desafíos que nos afectan, y que comprometen el futuro de las nuevas generaciones.

Es bajo las actuales circunstancias que los centros de pensamiento, las universidades, las iglesias, las organizaciones gremiales, los colegios profesionales y todo tipo de organizaciones deben pronunciarse para purificar una atmósfera tan contaminada de animadversión, resentimiento, mezquindad y desaliento presentando a la opinión pública propuestas para hacer conciencia que vamos por el rumbo equivocado, y demostremos los costos que estamos asumiendo todos los ciudadanos, principalmente los que viven en las condiciones más precarias.

Cuando alzamos nuestra voz representamos a los miles de salvadoreños que no tienen ese privilegio y sufren; por eso no debemos tener miedo. Es una responsabilidad y un deber cuando pasamos por un momento muy difícil. Es una tarea que está haciendo muy bien la prensa independiente y el periodismo de investigación, y por eso se le han ido cerrando los espacios con todas las medidas que se están tomando para restringir el derecho a la información que tenemos todos los ciudadanos.

Hemos llegado a donde estamos porque todos no hicimos lo suficiente para corregir la mediocridad que vimos en el pasado porque cuesta luchar contra los que tienen el control del aparato del Estado, pero esa mala experiencia nos debe servir para actuar con mayor énfasis y energía. Quedarse callados o permanecer indiferentes, como vemos con pesar a la mayor parte de universidades del país, es rebajar el debate público a las exhibiciones de bajeza e ignorancia que con mucha pena y vergüenza constatamos semanalmente en las intervenciones y discusiones que protagonizan los representantes de la nueva clase política.

Tenemos que cultivar, estimular y desarrollar el pensamiento crítico en toda la sociedad. Es la forma en que estamos obligados a formar a las futuras generaciones para que entiendan que el país les pertenece, y tienen que involucrarse y preocuparse. Ese fue el compromiso que en 1983, cuando ya había iniciado el conflicto armado, asumimos el grupo de empresarios y profesionales jóvenes que dimos nuestra contribución para fundar FUSADES. Increíble que ahora, después de haber pasado y superado los momentos más oscuros de nuestra historia, se esté sufriendo mayor persecución y amenazas.

UN PÚBLICO INFORMADO
DECIDE MEJOR.
POR ESO INFORMAR ES
UN SERVICIO DE PAÍS.
APOYA A LOS CIUDADANOS QUE 
CREEN EN LA DEMOCRACIA
Y HAGAMOS PAÍS.

Hacemos periodismo desde hace 107 años. Y ahora, como en otros periodos de la historia de El Salvador, el periodismo es fundamental para que la opinión pública se fortalezca.

HAZTE MIEMBRO Y DISFRUTA DE BENEFICIOS EXCLUSIVOS

Hágase miembro ahora

Tags:

  • FUSADES
  • Claudia Umaña
  • renuncia
  • Estado de derecho

Lee también

Comentarios

Newsletter
X

Suscríbete a nuestros boletines y actualiza tus preferencias

Mensaje de response para boletines