Previniendo como los ticos

Desde hace dos meses vivo en el país más feliz del mundo.
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<p>[email protected]</p><p>Esta misma nación se lleva el quinto lugar mundial en el índice de desempeño ambiental, superando al Reino de Suecia. Entre sus vitrinas también se encuentra un sólido primer lugar en libertad de prensa (Reporteros Sin Fronteras), una excelente posición mundial (44) en competitividad turística, y un envidiable tercer lugar latinoamericano según el índice de Paz Global. A tan solo una hora de vuelo de San Salvador se encuentra San José, la capital del país que se ha convertido en mi nuevo hogar.</p><p>Estando geográficamente tan cerca no es sorpresa que tengamos grandes similitudes con los ticos. Como los salvadoreños, los ticos son personas amistosas, trabajadoras, y patrióticas (la abolición del ejército es un tema de mucho orgullo para el tico). Se diferencian por su naturaleza evasiva en los conflictos.</p><p>Otra diferencia, además del acento, es lo igualitaria y horizontal de la sociedad costarricense, acá no se habla de resentimiento social. En gran medida los méritos parecen ser atribuibles a la tradición no conflictiva del costarricense.</p><p>Costa Rica también se encuentra en una zona que es frecuentemente arremetida por desastres naturales. Este miércoles un terremoto de 7.6 grados golpeó las costas ticas. Terremotos del grado, intensidad y duración del movimiento telúrico sufrido es capaz de paralizar países enteros. Pero en Costa Rica las consecuencias fueron mínimas o inexistentes. Ante un evento similar, ¿sucedería lo mismo en El Salvador? No lo creo. ¿Por qué? Porque no basta solamente tener un equipo logístico capaz de coordinar labores de: socorro y emergencia, ayuda nacional e internacional. Sino que también urge adoptar medidas preventivas y no solamente actuar cuando el “rancho esté ardiendo en llamas”.</p><p>Precisamente, en Costa Rica se han adoptado medidas preventivas que se reflejan en hechos como los descritos.</p><p>Desde la década de los setenta cuenta con un código sísmico que se ha ido actualizando acorde con el desarrollo internacional, sin dejar a un lado las necesidades del país. Las actualizaciones son fruto de una comisión permanente adscrita al Colegio de Ingenieros y Arquitectos. La versión actual, que data de 2010, es la cuarta actualización del código. Los códigos sísmicos contienen “prácticas del diseño sismo-resistente, producto del conocimiento científico, la praxis tecnológica, la experiencia de terremotos pasados y el sentido común, que orientan y guían al profesional responsable en procura de que las edificaciones y otras obras civiles que se diseñen y construyan de acuerdo con sus lineamientos garanticen la vida de sus ocupantes, mantengan su integridad estructural y protejan los bienes que en ellas se alberguen”.</p><p>En El Salvador, rige a escala nacional el Reglamento para la Seguridad Estructural de las Construcciones (1996), que sustituyó al Reglamento de Emergencia del Diseño Sísmico (1989).</p><p>Además de una norma técnica para diseño sísmico dictada por el MOP y alguna norma técnica VMVDU actualizadas en 2001. CASALCO propuso una revisión en 2010, pero no llevó a nada.</p><p>Los representantes del poder político y económico deben tomar un poco de la humildad tica, hacer las paces, tomar buenos ejemplos, e implementar medidas preventivas que prevengan catástrofes perfectamente evitables. Por mi lado, aún me falta mucho por aprender de los hermanos ticos pero por lo que he visto creo que me gusta Costa Rica, y creo gustarles también (espero).</p><p>&nbsp;</p>

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