Primero, no hacer daño

“Primero, no hacer daño”.
Enlace copiado
Primero, no hacer daño

Primero, no hacer daño

Enlace copiado
<p>[email protected]&nbsp;</p><p>Esta proverbial advertencia atribuida a Hipócrates y presumiblemente dirigida a los médicos, ha sido en gran parte ignorada –por lo menos, basado en los resultados. Una enorme cantidad de pacientes adquiere infecciones en los hospitales cada año que conducen a la muerte de un número significante de pacientes. Las confusiones con medicinas dañan otro número aún más grande de pacientes. Errores quirúrgicos ocurren con mucha frecuencia. Existen muchos más ejemplos. La Organización Mundial de la Salud estima que anualmente 1 de cada 10 pacientes resulta con daño causado por errores médicos, en su mayoría, prevenibles. La causa mas común: pobre comunicación entre el personal médico.&nbsp;</p><p>La seguridad en los servicios médicos requiere de algo más que simplemente implementar nuevos reglamentos; requiere ambientes transparentes y prácticas disciplinadas. También una atmósfera de respeto mutuo entre profesionales de salud y de la capacidad de estos de trabajar en equipo. Además, los médicos deben ser justamente compensados por la calidad de los servicios que ofrecen y no por el número de pacientes vistos. Los pacientes deben ser evaluados en serio y no en serie.&nbsp;</p><p>La educación médica debe estar orientada a preparar a los estudiantes con conocimientos, habilidades y actitudes para que funcionen eficientemente en el siglo 21. Este cambio es mucho más urgente en la educación del médico, porque la decisión de este determina en gran parte la calidad de los cuidados que otros profesionales de salud proveen.&nbsp;</p><p>Líderes en las escuelas de medicinas y hospitales de enseñanza deben dar mayor prioridad a programas que enfaticen la seguridad del paciente, estimulen cooperación entre profesionales de salud, mejoren relaciones interpersonales, eliminen la autoridad jerárquica e intimidante de algunos médicos y las conductas abusivas de profesores, residentes y estudiantes. Los médicos deben aprender estas lecciones desde el primer día en la escuela de medicina.&nbsp;</p><p>Lamentablemente, la educación médica rebalsa con congresos médicos repletos de conferencias con minucia científica y de los últimos avances tecnológicos; la promoción de la sensibilidad social y del trato respetuoso y dignificado para nuestros pacientes está tristemente ausente.&nbsp;</p><p>Pacientes quieren médicos competentes, compasionados, buenos escuchas y comunicadores efectivos. El mensaje es muy simple: se necesita de algo más para ser un buen médico, que tener docenas de diplomas colgados en las paredes de nuestras oficinas y numerosos anuncios publicitarios.</p><p>Además, los médicos debemos demostrar otros atributos esenciales: integridad de nuestros valores; altruismo para poner las necesidades de nuestros pacientes adelante de nuestros propios intereses; respeto por los valores de nuestros pacientes, sus familias y colegas; y servicio para dar más de lo requerido, compartiendo nuestros talentos, tiempo y recursos con aquellos que los necesitan. Esto es practicar medicina centrada en el paciente. Esto es humanismo en medicina.</p><p>Es claramente evidente que la práctica de la medicina tiene que cambiar. Eliminar actitudes es difícil, especialmente actitudes profundamente enraizadas en jerarquía e intimidación, donde los médicos tienden a reinar como seres supremos, dejando a enfermeras, farmacistas, técnicos y otros en niveles inferiores. Esto es completamente inaceptable y debe erradicarse.</p><p>Finalmente, los médicos debemos tener siempre en mente que una dosis por pequeña que sea de esa peligrosa mezcla de ignorancia y arrogancia puede dañar y aun matar a cualquier paciente.</p><p>&nbsp;</p>

Tags:

  • opinion
  • editorial

Lee también

Comentarios

Newsletter