Lo más visto

Más de Opinión

Prioridad nacional

La vida es dura para la mayoría de salvadoreños.
Enlace copiado
Prioridad nacional

Prioridad nacional

Prioridad nacional

Prioridad nacional

Enlace copiado
 Basta con observar a una familia promedio durante 24 horas para percatarse de sus adversidades: (1) riesgos al caminar por la calle y abordar el bus; (2) limitaciones para tener un trabajo decente y llevar la comida a la mesa; y (3) dificultades para ir a clases y pasar consulta médica. Estos hechos indican que la retórica ideológica y polarización no sacarán adelante al país. La solución comienza por establecer prioridades y aunar esfuerzos hacia objetivos comunes.

En este contexto, es crucial que gobernantes y gobernados comprendan que El Salvador no tiene la capacidad para solucionar todos sus problemas al mismo tiempo, ni en el corto plazo. Consiguientemente, a continuación se presentan cinco puntos para priorizar el rescate de la escuela (centro educativo público) y promover la acción conjunta para lograrlo.

Punto 1. La mayoría de la población salvadoreña es joven. 63 % son menores de 30 años de edad. Cerca de una cuarta parte tiene entre 16 y 29 años. Uno de cada cuatro jóvenes no estudia ni trabaja. Otro dato revelador es que 62 de cada 100 niños en edad para cursar bachillerato no están matriculados.

Punto 2. Los adolescentes están abandonando los estudios. Según el MINED, una de cada tres escuelas registra deserción por violencia pandilleril. Las tres causas responsables del 53.4 % de la deserción estudiantil son las siguientes: (a) cambio de domicilio del estudiante, (b) abandono del país y (c) delincuencia.

Punto 3. La escuela está dejando de ser un entorno protector. Según el Informe de Desarrollo Humano 2013, la presencia de miembros pandilleriles en el aula ha deteriorado la figura de autoridad del docente y hace que innumerables escuelas sean percibidas como un espacio de riesgo. Por otra parte, se plantea la hipótesis de que la incapacidad de los padres de familia de vigilar la conducta de sus hijos es la causa principal de que muchos jóvenes se conviertan en agentes de violencia.

Punto 4. El avance del control territorial de las pandillas pone en peligro a la escuela. Según el MINED, el 23.8 % percibe su seguridad afectada por las maras en el interior de la escuela y el 64.8 % se ve afectada por las maras en la comunidad. Ante esta situación, especialistas advierten que un alto porcentaje de jóvenes en riesgo tienen tres opciones: retirarse de la escuela, emigrar o incorporarse a las maras.

Punto 5. El crimen le está quitando alumnos a la escuela. Miles de adolescentes están “capacitándose” en las calles y son asediados por la droga, prostitución, extorsión y más. Esta tendencia se expresa en que la matrícula en grados superiores es menor a la de los grados anteriores. Urge, entonces, frenar la fuga de estudiantes.

Conclusión: los niños que abandonan el aula son más vulnerables al crimen y se proyectan como una desnaturalizada carga para el país. Por ello y dado que la escuela es un espacio de aprendizaje y convivencia con presencia en todo el territorio salvadoreño, su rescate debería ser una prioridad nacional. Los retos son: (i) formar jóvenes resilientes (personas con capacidad de superarse a pesar de vivir en un ambiente adverso), y (ii) convertir la escuela en el eje de la cohesión social.

Tags:

  • inseguridad
  • educacion
  • pandillas
  • violencia
  • mined

Lee también

Comentarios