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Promovamos las relaciones armoniosas

En nuestro país existe en las relaciones entre parejas, hombre y mujer, un alto nivel de abuso, por parte de uno de los dos, siendo más pronunciado en el hombre como abusador, independientemente del estado en que se esté dentro de la relación. Las cicatrices de dicho abuso suelen ser físicas, pero también son emocionales, las cuales son de mayor daño, o duran más tiempo, y por lo general, pasan desapercibidas, pues se aceptan como conductas propias de la relación.
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Joaquín Rivas Boschma / Gerente de Comunicaciones, Banco Agrícola

Joaquín Rivas Boschma / Gerente de Comunicaciones, Banco Agrícola

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Cabe mencionar que muchas mujeres dan por sentado que su pareja actúa de forma abusiva, verbal o físicamente, por su personalidad, o porque quiere hacerla sentir que así le ama y que su romanticismo lo expresa de esa manera. Es una confusión que se da entre parejas producto de una ignorancia social y del grado de permisibilidad que la sociedad da a los casos de abuso en las relaciones de parejas, y que se extiende hacia la familia.

El hecho de convivir con una persona que practica conductas inapropiadas, dentro de la relación es suficiente para volver disruptiva la cotidianidad de vida de la otra. Personas que dentro de una relación se “loguean” en las cuentas de las redes sociales de su pareja sin permiso de esta, que critican las opiniones de su pareja, que se aparecen en eventos sociales a los cuales no ha sido invitado, que les alejan de los amigos y de la familia, presionan a realizar actos sexuales sin consentimiento, que “textean” todo el tiempo a su pareja, en fin, que acosan al otro, le vuelven la vida intolerable; además del estrés que le generan, ansiedad y hasta enfermedades físicas y mentales.

Vivimos en un mundo que se caracteriza por construir comunidades, y por ello es que hay una amplia variedad de opiniones y discernimientos sobre diversos temas y tendencias, los cuales afloran diariamente por las redes sociales. Los países que son más desarrollados han invertido presupuesto en construir normas de convivencia y modelos de conducta que desde que nacen sus pobladores se comportan con el propósito de mantener relaciones armoniosas entre las parejas y sus familias. De esta manera garantizan que sus economías y su desarrollo social se mantendrá en crecimiento sostenible en el tiempo.

Para construir el país en el cual queremos vivir es necesario presionar por disponer de los recursos, instituciones, organizaciones que brinden ayuda, crear apps educacionales preventivas, pues en las plataformas móviles es donde la gente está conectada hoy. Debemos abolir toda conducta de abuso doméstico, que las personas puedan expresarse libremente con su pareja, que puedan tomar sus propias decisiones sin ser criticados permanentemente, que puedan gozar de espacios individuales o con amistades y familia.

Una fortaleza que tienen las sociedades modernas que practican relaciones armoniosas es contar con espacios de conversación, en los cuales, bajo mutuo consentimiento, dos personas pueden converger o diferir en sus puntos de vista, sin violencia o abuso de uno hacia el otro. Los legisladores de nuestro país poco han hecho por impulsar leyes con sus normativas que inculquen en la población las conductas correctamente aceptadas para lograr mantener relaciones armoniosas entre parejas de distinto sexo. No les corresponde únicamente a ellos la tarea, sino al pénsum educativo desde los primeros años, a las instituciones que velan por las familias, para que cambiemos la denuncia ciudadana, y la escasa reacción jurídica, por la denuncia temprana y la aplicación de las leyes para proteger a una persona víctima de una relación donde es abusada, antes de que sea tarde.

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