Lo más visto

Más de Opinión

Prosperemos retando los desafíos

Independientemente de los calificativos, a los cuales podemos hacernos merecedores, sean agradables u ofensivos, los salvadoreños, en su mayoría, siempre hemos sido caracterizados como trabajadores incansables.
Enlace copiado
Joaquín Rivas Boschma / Gerente de Comunicaciones, Banco Agrícola

Joaquín Rivas Boschma / Gerente de Comunicaciones, Banco Agrícola

Enlace copiado

Ese “mote” es preciso retomarlo ahora en esta coyuntura política, a fin de que no sean los políticos los que decidan por nosotros. Tenemos que retar los desafíos que enfrentamos hoy, como sociedad civil, y entregar a los políticos los insumos necesarios para que tomen decisiones apegadas a los intereses de la población y no a los de los partidos políticos.

Dicen que las personas prosperan más cuando hay desafíos en su entorno y eso nos enseñan los japoneses mediante una breve historia que cuenta que a ellos siempre les ha gustado del pescado fresco. Para llevar el pescado hasta los puestos de venta, los pescadores debían ir lejos, mar adentro, y el viaje tomaba varios días, por lo que el pescado, a su regreso, ya no estaba fresco. Para resolver el problema instalaron congeladores en los barcos pesqueros. Sin embargo, los consumidores japoneses pudieron percibir la diferencia entre el pescado congelado y el fresco. Las empresas pesqueras instalaron en los barcos estanques para los peces, pero después de un tiempo de recorrido, los peces dejaban de moverse en el estanque; además que los japoneses notaron la diferencia del sabor porque cuando los peces dejan de moverse por días, pierden el sabor fresco. Para resolver el desafío, las pesqueras japonesas colocaron a los peces dentro de los estanques en los barcos y también incluyen un tiburón pequeño. Los peces tienen que nadar durante todo el trayecto dentro del tanque, para mantenerse vivos y llegar frescos a puerto. El desafío es superado por el diseño de una solución, creatividad, aprender de los errores y acumular la curva de la experiencia.

Como salvadoreños vivimos en un mismo país, las mismas dificultades, y, por ende, debemos mirar los desafíos como oportunidades, escuchar otras opiniones, aprender nuevas maneras de retar y superar las adversidades y dar lo mejor de nosotros mismos. Para ello, es necesario respetar las leyes e instituciones, el valor civil, la ética, las normas de convivencia, la tolerancia, el altruismo y el medio ambiente.

Analicemos las tendencias mundiales de soluciones a desafíos que nos dejen buenas prácticas a imitar, como la historia de los japoneses. Abramos nuestra mente a proponer desafíos que conlleven a soluciones integrales, simples y eficientes, para superar obstáculos y paradigmas en los problemas críticos que nos afectan. El aceptar ponernos y superar desafíos significa que hay mucho trabajo por delante, establecer metas retadoras y tener la visión de construir, desde el presente, un mejor futuro.

Tal y como los japoneses siguen llevando pescado fresco, en nosotros, como ciudadanos, está prosperar retando los desafíos del entorno social, económico y político. Es momento de desafiar los orígenes y causas que “ralentizan” el progreso del país, y proponer alternativas de solución, viables y de rápida implementación, a efecto de comenzar a atenuar los riesgos que implica dejar crecer los problemas. Desarrollemos los espacios para asumir, en conjunto, sociedad civil, clase política y actores gubernamentales, de manera responsable, los desafíos en los temas críticos relacionados con la educación, empleo, seguridad, salud, vivienda, economía. Si las personas prosperan más cuando hay desafíos en su entorno, vale la pena comprobarlo para mejora de nuestra realidad presente, que marque una senda a futuro, acompañada de propuestas de solución y de soluciones, que sean simples, fáciles de aplicar y que puedan extenderse en todo el país.

Lee también

Comentarios