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Proteger a las mypes y recuperar los medios de vida

La crisis por covid-19 es una crisis de desarrollo humano.

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Georgiana Braga-Orillard - Representante residente del PNUD

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Cerrar los ojos e imaginar una Micro y Pequeña Empresa (MYPE) típica de El Salvador no es una tarea fácil, porque el sector no es homogéneo. No obstante, la primera imagen que nos viene a la mente es de la señora que vende pupusas, la que trabaja en el mercado o el señor que vende llantas en una carretera. La imagen es de una persona vulnerable, en un empleo informal y sin seguridad social.

La crisis por covid-19 es una crisis de desarrollo humano que debe poner nuestra mirada en proteger justo a las personas más vulnerables. Centrarnos en proteger sus medios de vida, para evitar que se profundicen los impactos de una pandemia que amenaza los avances en desarrollo humano de las últimas tres décadas y el progreso hacia el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), sin dejar a nadie atrás.

La pandemia ha dejado al descubierto las múltiples vulnerabilidades que enfrentan las y los trabajadores informales y las mypes, así como las desigualdades preexistentes que condicionan su capacidad de responder a las crisis y salir adelante de ella. Las medidas por confinamiento llevaron a muchas personas de este sector al límite de la sobrevivencia y la reapertura económica las enfrenta a escasez de recursos y herramientas para adaptarse a la nueva realidad.

Un nuevo reporte del Programa de las Naciones Unidas en El Salvador (PNUD) muestra que disminuir el impacto de la actual crisis, reactivar la economía y reconstruirnos mejor requiere, entre otras acciones centrales, contar con una estrategia integral para la protección de los medios de vida y de las mypes, sector que agrupa aproximadamente al 70 % de las personas ocupadas en el país.

El reporte titulado “Aprender de la crisis: 10 ideas para proteger a las Mypes y recuperar los medios de vida”, disponible en nuestro sitio web www.sv.undp.org, señala que antes de la pandemia, los desafíos para las mypes ya eran enormes y, en el escenario actual, la mayoría no cuenta con las herramientas para minimizar el impacto de la crisis.

La mayor parte de mypes pertenece al sector informal –entendido en el reporte como el sector con personas ocupadas que no tienen ningún tipo de protección social– y carece de los medios para continuar operando de forma digital, por lo que está en riesgo su estabilidad y sostenibilidad. Ocho de cada diez no tienen acceso a internet en sus hogares o trabajos, según un cálculo del PNUD con base en datos oficiales. Al mismo tiempo, el financiamiento de estas empresas viene principalmente de recursos propios, lo cual dificulta su respuesta a los shocks: el 60 % no tiene acceso al sistema financiero, ni siquiera a través de una cuenta de ahorros (BCR, 2019), mientras que el 45 % no separa el manejo de los fondos del negocio con los de su hogar.

El nuevo reporte del PNUD también señala desigualdades estructurales preexistentes en el mercado laboral, que pueden profundizar las consecuencias de la crisis y afectar de manera particular a los grupos más vulnerables: mujeres, los jóvenes y la población del área rural.

Previo a la pandemia, estos grupos de personas enfrentaban dificultades de acceso a empleos formales, salarios menores y mayor presencia en la informalidad laboral. Por ejemplo, los datos recogidos en el documento muestran que la participación de las mujeres y los jóvenes en el mercado laboral es menor que la tasa nacional: 50 % de las mujeres y 40 % de los jóvenes en edad de trabajar, por debajo de la tasa de participación nacional que es de 62 %.

Los primeros efectos de la crisis, y las medidas de restricción de movilidad relacionadas, ya son evidentes. En el sector formal se perdieron más de 60,000 empleos entre febrero y mayo de 2020 (según datos de cotizantes del ISSS) y disminuyó el acceso a consultas médicas debido a la sobrecarga de los hospitales. Por otra parte, en el sector informal, el impacto fue mayor para trabajadores por cuenta propia temporales, aprendices y de servicio doméstico.

Debemos evitar que la crisis de covid-19 conlleve a empeorar la situación de las mypes y los medios de vida. El PNUD propone ideas para la acción, para avanzar hacia un mercado laboral más inclusivo y sostenible y estar mejor preparados ante futuras crisis.

Nuestra propuesta de una estrategia integral para la protección de las mypes y recuperación de los medios de vida, recogida en el documento, se concentra en cuatro áreas: apostarle y fortalecer la productividad de las mypes, proteger a los sectores más vulnerables por la crisis de covid-19, optimizar los recursos escasos y reconstruir mejor creando un mercado laboral más inclusivo y sostenible. Dentro de estas áreas estratégicas, compartimos 10 #IdeasParaLaAcción.

El sector de las mypes no es homogéneo, por lo que sus necesidades son diversas. De esta manera, las soluciones o apoyos no pueden ser uniformes, deben tomar en cuenta el nivel de impacto recibido y sus características propias. Más allá de la coyuntura debemos ver las oportunidades de cara al futuro, para diversificar los medios de vida, especialmente en materia de economía verde y sostenibilidad. 

Hoy más que nunca también es indispensable que las mypes tengan acceso al mercado financiero para estimular su operatividad y fortalecer su capacidad de respuesta ante otros shocks económicos. Tenemos que prepararnos hoy, para que en un futuro próximo, cuando cerremos los ojos, podamos imaginar una micro y pequeña empresa dinámica, conectada y ágil, que garantice la dignidad que los trabajadores y trabajadoras de El Salvador merecen.

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