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¿Qué nos espera?

<p>El poder político es la consecuencia lógica del ejercicio de las funciones ejercidas por parte de las personas que ocupan un cargo representativo dentro de este sistema de gobierno que se identifica como sistema democrático. Este mismo poder político en nuestro país y con todas las ventajas trata de confundir a la ciudadanía haciendo actos confusos con tal de retener el poder del Estado.</p>
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<p>El poder político es legítimo cuando sus integrantes son electos conforme a las leyes de un país y que permanecen dentro del marco de la Constitución de la República. Los países democráticos tienen como sustento la legitimidad otorgada por el pueblo, por medio del voto popular. El poder político en algunos casos es abusivo, se excede en el ejercicio de sus funciones, avanzando en materias que están dentro del ámbito de otros poderes y es ilegítimo cuando utiliza mecanismos no autorizados por las leyes y se adueña de otras instituciones sin tener la legitimidad o autorización del pueblo que los eligió, por medio del voto popular.</p><p>En este tema no podemos dejar afuera la palabra democracia que fue inventada para definir un sistema de gobierno en el cual las decisiones son tomadas por la gran mayoría de la población al emitir su voto, sin olvidar en ningún momento los derechos humanos o facultades relativas al bienestar (http://es.wikipedia.org/wiki/Derechos_humanos - cite_note-0) que incluya a toda persona, por el simple hecho de su condición humana, para la garantía de una vida digna, sin distinción alguna de color, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica o cualquier otra condición.</p><p>Ante esta nueva avalancha de situaciones que estamos viviendo en nuestro querido El Salvador y como ya es costumbre que continúan dándole forma a la pirámide de atropellos gubernamentales, nosotros por nuestra parte tendremos permanentemente un fuerte poder para defender desde nuestras trincheras la democracia del Estado, el Estado de Derecho, la soberanía constitucional y sobre todo el combate a la corrupción en todos sus niveles.</p><p>El deber ciudadano lo estamos cumpliendo al denunciar todos los atropellos para los cuales no estamos de acuerdo.</p><p>Por otra parte el Gobierno no quiere a los críticos y tampoco acepta la libre opinión de x o y tema y así literalmente realiza sus criterios que muchas veces son errados, no salimos de una calamidad e inmediatamente entramos en otra.</p><p> ¿Qué nos espera a todo esto? Solo Dios lo sabe. Si el comportamiento del Gobierno, su partido y demás aliados sigue ese rumbo, el daño a nuestra democracia puede ser irreversible.</p><p>Para confirmar que estamos viviendo este proyecto totalitario lo confirmamos con las veinte leyes aprobadas recientemente sin ningún análisis. Además de eso se eliminó totalmente la asistencia del sector privado, referente a las instituciones autónomas, desde donde se ejercía una contraloría de cómo se invierten y emplean los impuestos que pagamos los salvadoreños.</p><p>La ANEP se desliga a tiempo y lo notifica a las partes para que estén bien informadas. Es un grave atropello, cuya cuantía no se puede calcular en este momento, la Cámara de Comercio e Industria de El Salvador tiene dentro de sus filas el mayor porcentaje de los 22 valientes constitucionales que ya fueron nominados con sus nombres y apellidos respectivos, uno a uno, en otro artículo, siendo cada uno de ellos los que día a día en cada una de sus trincheras que estén colocados defienden la democracia, el Estado de Derecho, la soberanía constitucional y por supuesto el combate efectivo a la corrupción en general.</p>

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