¿Qué pasó con lo que nos enseñaron?

Estoy seguro que la mayoría de nosotros en la Primaria incursionamos en el mundo de los valores, aprendimos la importancia y beneficios de tenerlos como pilares en nuestras vidas, pero ¿qué tanta importancia les damos hoy en día?
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¿Qué pasó con lo que nos enseñaron?

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Los valores juegan un papel fundamental en la educación de todo individuo. Un artículo de la Revista de Negocios del IEEM dice: son “conceptos o ideales conforme a los cuales juzgamos y actuamos, que van más allá de situaciones particulares, o sea que permanecen vigentes en cualquier situación en la que nos encontremos” (o al menos deberían). El problema es que ahora continuamente se les resta importancia y se nos olvidan sus consecuentes beneficios.

En un mundo tan competitivo ha incrementado la prioridad de la preparación de cada individuo: qué tantos cursos hemos tomado, quiénes fueron nuestros profesores, a qué universidad asistimos; pero hoy más que nunca me pregunto ¿Dónde está nuestra verdadera educación? ¿De qué manera estamos aplicando esos aprendizajes iniciales que debieron marcarnos de por vida?

Este cuestionamiento surge de la realidad que vivimos en nuestro país. Me cuesta creer que personas “preparadas, empáticas y defensoras de derechos humanos” seamos testigos y muchas veces hasta cómplices de injusticias que día a día se viven en El Salvador.

¿Dónde está la tan mencionada SOLIDARIDAD, cuando únicamente pensamos en nosotros, prefiriendo el despilfarro en lugar de ayudar al que está viviendo una situación de precariedad o peor que la nuestra? ¿Dónde está nuestro sentido de JUSTICIA cuando vemos a ancianos que dieron una vida de arduo trabajo, viviendo ahora con un presupuesto inhumano debido a la miserable pensión con la que son retribuidos o que muchas veces ni siquiera logran recibir? ¿Qué importancia le damos a la IGUALDAD si constantemente vemos a las personas de menos? ¿Qué pasó con la TOLERANCIA si somos capaces de matarnos por un parqueo, agarrarnos a golpes por un partido o rebajarnos a ofender o burlarnos de alguien por tener ideas diferentes?

Está comprobado que el tener valores determinados en una empresa o institución y ayudar a sus miembros a identificarse con ellos trae beneficios que se ven reflejados en un mayor sentido de pertenencia, que tiene como consecuencia directa un mejor desempeño y entrega de parte de aquellos. Y considero que de la misma manera podemos hacer funcionar nuestro país.

Seamos luz en medio de toda esta oscuridad y trabajemos para que podamos identificarnos todos con los mismos principios, fundamentados en la empatía, el amor, la justicia y todas las cosas buenas que puedan ayudarnos a salir adelante. Seamos sobre todo desinteresados, ya que como decía Platón “buscando el bien de nuestros semejantes, encontraremos el nuestro”. Unámonos como nación, pensemos a futuro y no dejemos de hacer el bien.

La tarea puede parecer difícil y es por esto que se hace necesario un verdadero compromiso; de no encontrar la manera de transmitir positivismo y ansias de marcar la diferencia, comencemos siendo nosotros el cambio que queremos ver.
 

Tags:

  • Enrique Torruella
  • valores
  • educacion
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