Lo más visto

Más de Opinión

Raúl Rivas: un migueleño ejemplar

El viernes 11 de agosto de 2017 leímos en la página 32 de LA PRENSA GRÁFICA –LPG– en letras grandes: “Distinguen como Hijo Meritísimo de El Salvador a rector de la UGB”. Y luego, en letras más pequeñas: “La Asamblea Legislativa le entregó a Raúl Rivas Quintanilla la distinción honorífica por sus aportes en el ámbito educativo, social, cultural y tecnológico”. Para los que lo conocemos, creemos que faltó agregarle: “Y por su calidad humana, humildad, sensibilidad social; por ser buen hijo buen esposo, buen padre, buen amigo, buen ciudadano...”.
Enlace copiado
Raúl Rivas: un migueleño ejemplar

Raúl Rivas: un migueleño ejemplar

Raúl Rivas: un migueleño ejemplar

Raúl Rivas: un migueleño ejemplar

Enlace copiado
Según la noticia de LPG: “Los legisladores destacaron su labor en la investigación, e innovación, al involucrarse en proyectos como la creación de un biodigestor para producir metano, una propuesta de un filtro para tratar el agua residual y un estudio de algas para la generación de energía. Asimismo, reconocieron su trabajo comunitario desde la universidad, dando orientación a la población de zonas marginales en la prevención de enfermedades de paludismo y entrega de víveres a personas de escasos recursos económicos. Su trayectoria también se marca por generar fuentes de empleo para más de 300 profesionales especializados en diferentes aéreas académicas, contribuir con instituciones gubernamentales y no gubernamentales en los 87 municipios de la zona oriental del país por medio de programas educativos, actividades y proyectos de la microempresa”.

Recuerdo muy bien a Raúl en los años sesenta, porque vivía en la misma cuadra de la casa de William Heske, a quien visitábamos frecuentemente en la ciudad de San Miguel. Muchas veces nos quedábamos estudiando en noches que se convertían en largas tertulias, en las que conversábamos sobre temas de jóvenes... y hasta de política, con Willian, Raúl, Timoteo, Jaime y demás amigos. Recuerdo también, que desde la casa de Willian salíamos al campo, a cazar palomas ala blanca. Después de la guerra, volvimos con mi esposa a visitar a Raúl en su casa y en la UGB, en donde nos recibió con el cariño y la camaradería de siempre.

Estoy seguro de que compartimos esta alegría con la mayoría de mis excompañeros de bachillerato del Instituto Nacional Isidro Menéndez. De los cuales recuerdo a un grupo muy reducido, ya sea porque nos hemos visto recientemente, o porque vivimos muchos momentos divertidos de nuestra juventud: “el Choco”, Toñita, Willian, Medardo, Roberto, Mauricio, Gutiérrez, Gutierritos, Regina, Martin, Nohemí, Haydee, Mirna, Vargas, Girón, Canales, Zelaya...

Debo subrayar que ha sido mi esposa quien (desde que nos dimos cuenta de que en la Asamblea Legislativa habían acordado dar dicho reconocimiento) me ha estado insistiendo en que no dejara pasar la oportunidad, para escribir un artículo felicitando a Raúl. “Sería bueno que hicieras un paréntesis, que dejaras de escribir de política y aprovecharas los espacios que tenés en los medios de comunicación, para que hables de tu amigo Raulito”, me dijo. Aprovecho entonces para decirte que ¡mi esposa, Norma Julián, y yo te felicitamos de todo corazón, y compartimos el orgullo y la alegría de tan merecido reconocimiento! Que seguramente, además de tu familia, la UGB, nuestros excompañeros del instituto y de la UES, también compartirán con nosotros muchos buenos migueleños y salvadoreños que te conocen y han sido favorecidos con tus buenas obras.
 

Tags:

  • Raul Rivas
  • UGB
  • reconocimiento
  • Hijo Meritisimo

Lee también

Comentarios