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Reduciendo el hacinamiento carcelario

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Ricardo Sosa / Experto en seguridad y criminología

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Los problemas de fondo del hacinamiento han sido en nuestro país que se ha utilizado la detención provisional como medida principal, y no como última disposición a privar de libertad a una persona que se le imputa un delito menos grave; en segundo lugar que ha sido muy popular y bien aceptado por la sociedad el incremento de las penas, y una tercera causa es que durante décadas el sistema penitenciario se encontraba olvidado por el Estado por lo que muchos centros penitenciarios no reúnen las condiciones para ser prisiones por un mal diseño, y falta de planificación desde el siglo anterior.

El hacinamiento carcelario en nuestro país ha influido en condiciones negativas en la seguridad y control de los penales, salud de los privados de libertad, ocio, niveles altos de conflicto y violencia, un nivel de reincidencia en delitos, la creación de la denominada ranfla nacional de pandillas desde aquella errada decisión de entregar penales por el grupo de pandillas a la que pertenece, y términos generales a incumplir el artículo veintisiete de la Constitución de la República inciso tercero.

En los últimos tres años hay un giro en el gobierno central, y una apuesta muy clara por combatir el hacinamiento carcelario, y se han construido penales dignos, y con normas internacionales de calidad, seguridad y dignificando a los privados de libertad; se proyecta que iniciando el año 2019 se tenga un nivel de hacinamiento del 150 % el cual es alto, pero sería el más bajo de América Latina, y considerando que se tenían niveles del cuatrocientos por ciento.

Para apoyar las disposiciones exitosas en los centros penales recomiendo algunas acciones que no implican grandes cantidades de dinero, o nuevas legislaciones, que pueden iniciarse con una voluntad política de los sectores involucrados tales como:

• Los centros penitenciarios deben de estar clasificados por niveles de peligrosidad de acuerdo con sus condiciones e infraestructura, y no por la pandilla o estructura criminal a la que pertenece.

• Clasificar a todos los privados de libertad según su nivel de peligrosidad o riesgo, los internos de menor peligrosidad requieren menor seguridad y vigilancia.

• Mejorar la salud por medio de organizar e involucrar a los privados de libertad sobre cuidados preventivos de salud e higiene personal.

• Incorporar voluntariado por medio de ciudadanos, universidades, grupos de comunidad, Iglesias, ONG que brinden programas valiosos para los internos.

• Impulsar una revisión urgente de casos que no tienen condena, y se hagan las recomendaciones a los tribunales.

• Aprovechar el uso de la tecnología por medio de los brazaletes electrónicos para no enviar a detención provisional a todos los imputados a penales, liberar internos con enfermedades terminales, personas de la tercera edad, como otros que apliquen que ya no representan peligro a la sociedad, se podrían liberar cinco mil espacios aproximadamente de inmediato, y desalojar las bartolinas policiales. Esto libera efectivos de la PNC para labores en seguridad pública.

• Utilizar el recurso de la libertad condicional, y el servicio comunitario como alternativas.

• Revisar la legislación relacionada con las penas, si no han existido excesos en las cantidades de años normados o incrementados por reformas, no es el camino, no reduce incidencia delictiva.

• La justicia restaurativa puede ayudar a reducir población penitenciaria.

• El indulto ya legislado.

Tags:

  • detención provisional
  • sistema penitenciario
  • hacinamiento carcelario
  • centros penales
  • privados de libertad
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