Lo más visto

Remesas, demanda interna y crecimiento económico: un engranaje venido a menos

Generalmente se piensa que las remesas familiares son el eje central del crecimiento que experimenta El Salvador. La revisión de los datos dan soporte a dicha afirmación; sin embargo, dejan entrever un debilitamiento en la envergadura de la relación, la lentitud y las dificultades para arribar a nuevos paradigmas o apuestas estratégicas de crecimiento, que él empujado por las remesas con sus consecuencias, explican parte del bajo crecimiento económico del país, lo cual es el gran reto que viene por delante.
Enlace copiado
Remesas, demanda interna y crecimiento económico: un engranaje venido a menos

Remesas, demanda interna y crecimiento económico: un engranaje venido a menos

Remesas, demanda interna y crecimiento económico: un engranaje venido a menos

Remesas, demanda interna y crecimiento económico: un engranaje venido a menos

Enlace copiado
El promedio general de crecimiento es de 2 %, pero al calcular los factores que contribuyen a dicha tasa, a partir de los datos de cuentas nacionales, se constatan algunos cambios a destacar. Es relevante cotejar el peso o soporte que “el consumo y la inversión”, tomados en conjunto, brindan al crecimiento, en el sentido que ambos constituyen “la demanda interna o la absorción de la economía”. La demanda interna constituye la parte de la producción nacional destinada al mercado interno y todo lo que el país compra en importaciones. La demanda interna reviste el empuje que reciben tanto los empresarios internos como los externos vía importaciones por sus productos y servicios.

No obstante, la demanda interna experimenta una tendencia al debilitamiento. A pesar de que el dato preliminar, sujeto a revisión, para 2015 alcanza el 3.3 %, en perspectiva y en relación con la evolución, durante los últimos 10 años, la tendencia general es al descenso, disminuyendo su contribución al crecimiento. Por ejemplo, como puntos porcentuales de tasa de crecimiento, en años anteriores representó muchísimo más. La demanda interna (consumo más inversión) se elevó hasta el 6.7 % entre 2006 y 2007, o representó 4.6 % en 2011.

Lo anterior está relacionado con las remesas, que son parte fundamental para el mantenimiento de nuestra demanda interna, pero han perdido dinamismo. La historia convencional dice que cuando el país recibe más remesas, los hogares consumen más, las empresas venden más y las importaciones crecen más, pero es destacable que esta conexión está perdiendo impulso. El monto total de remesas en relación con el PIB ha disminuido, pasando de un 18.7 % del PIB en 2006 a 16.5% entre 2014 y 2015, cuando se estabilizó. Las tasas de crecimiento de las remesas son menores, 16% en promedio entre 2005 y 2006, y 4.2 % en promedio entre 2014 y 2015.

Es probable que mayores controles a la inmigración en esos años, más los que se añadirán con las nuevas disposiciones, estén relacionados con este descenso. Por ejemplo, una encuesta reciente indica que entre 2012 y 2014 el porcentaje de inmigrantes salvadoreños laborando en el sector construcción pasó de 14.7 % a 9.9 %. Asimismo, han realizado envíos más frecuentes pero con menores montos: después de que el porcentaje que enviaba remesas menores a $300 era de 59.1%, el porcentaje pasó al 64.1 %.1

A esta vertiente hay que añadir el impacto negativo que la migración presenta sobre la tasa de crecimiento en el largo plazo. Por ejemplo, en julio de 2016, el Fondo Monetario Internacional, en el documento “Puzzling out the Salvadoran growth, migration and remittances nexus”, indicó, con advertencias, que la falta de jóvenes más productivos y flexibles para adaptarse en la fuerza laboral en el país, o el capital humano que se va del país, tiene una repercusión en disminuir más la tasa de crecimiento.

-1 Perfil de los remitentes salvadoreños y caracterización de las remesas familiares desde Estados Unidos, Banco Central de Reserva, 14 de septiembre de 2015.

Lee también

Comentarios