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Riesgo: Recesión mundial. Debemos prevenir

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Claudio M. de Rosa

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Hay señales de amenazas de una nueva recesión mundial, lo cual traería preocupantes consecuencias para la economía salvadoreña. La realidad es que El Salvador no puede influir en nada, solo somos tomadores de situación, pero tenemos la responsabilidad de tomar medidas, para prevenir, para reducir el impacto y ajustarnos a condiciones más adversas.

Se considera que hay una recesión cuando la actividad económica decrece durante dos trimestres consecutivos. Por ahora, una situación de este tipo está solo en el radar, aunque no debemos perderla de vista.

La semana pasada, las mayores bolsas del mundo tuvieron fuertes pérdidas, lo que se asocia con temores de los inversionistas ante posibles turbulencias económicas y sus graves efectos, esto es, mayores pérdidas.

Por esto, no es de sorprender que la tasa de interés del bono del Tesoro a dos años de la Reserva Federal superó al de 10 años, cuando debería ser al revés, porque al inversionista le tomará más tiempo en recuperar su inversión, que significa mayor riesgo. Esto no sucedía desde 2007, alrededor de un año antes de la gran recesión mundial de 2008, que golpeó muy fuerte a El Salvador en 2009. Por esto, este tipo de situación, que se conoce como "inversión de la curva de rendimiento", se considera como una señal de una posible recesión. Esto tiene su fundamento: en las últimas seis décadas, cuando se invirtió la curva de las tasas de interés, hubo una recesión un tiempo después.

Pero hay otras señales a considerar. Los bancos centrales aumentaron 57 % la compra de oro, como respaldo a sus monedas en el primer semestre de 2019. La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) ha reducido su pronóstico de consumo mundial de crudo para este año en 40 mil barriles por día comparado con la de julio, por los primeros datos que muestran una desaceleración económica en algunas grandes economías.

Alemania, la primera economía de la eurozona, reportó una contracción de 0.1 % en el segundo trimestre de este año. El Reino Unido mostró una caída de 0.2 % en igual período, en buena parte por el BREXIT, que conlleva una dura separación de la Unión Europea a muy corto plazo.

La economía de la República Popular China, inmersa en un ciclo de desaceleración, creció 6.6 % en 2018 (10.7 % en 2010), la menor tasa en tres décadas, con riesgo de crecer menos en 2019 por el enfrentamiento comercial con Estados Unidos de América (EUA). Y la de este último país creció 2.1 % en el segundo trimestre, menor al 3.1 % de primer trimestre, con el riesgo que una desaceleración mundial le ponga un freno a la economía estadounidense. Por esto, no es de extrañar que el gobierno de EUA haya decidido retrasar la aplicación de los nuevos aranceles sobre algunas importaciones desde China anunciados días antes, lo que constituyó una de las causas de las turbulencias que ya afectan a la economía global.

Debemos ser previsores. El Salvador ya está viendo menor crecimiento de las remesas por las políticas de EUA, y con una recesión podría reducirse, frenando la economía nacional y la generación de empleos.

Ante una contracción de la economía estadounidense disminuirían las exportaciones a ese país. Menos remesas y menores exportaciones a Honduras y Guatemala (por similares motivos) frenarían la economía salvadoreña.

La inversión nacional y extranjera también serían menores, limitando la generación de empleos y el comercio. Entonces, habría una menor recaudación tributaria, y menor margen para el endeudamiento público, al tiempo que el mercado internacional se estaría contrayendo (mayores tasas de interés).

No necesariamente sucederá todo esto, pero el buen juicio sugiere prepararse, para que no nos lamentemos mañana.

Tags:

  • recesión
  • inversión de la curva de rendimiento
  • China
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