Salvadorean Dream

Rodrigo (nombre falso para ocultar su identidad) es un líder comunitario sorprendente, con su trabajo es capaz de motivar y movilizar a muchas personas. Rodrigo vivía con su esposa y su hijo hasta el sábado pasado. Decidió asegurar un mejor futuro a su familia y partió hacia EUA.
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<p>[email protected] / Twitter: @calde_sv&nbsp;</p><p>Como Rodrigo, en El Salvador cerca de 100 mil salvadoreños al año emprenden la ruta del migrante, arriesgando sus vidas al atravesar todo México, a ser chantajeados y asesinados por los Zetas y maltratados y violentados por la Migración Mexicana. No existen instituciones que velen por la integridad de nuestros hermanos que emprenden este viaje. Y lo peor de todo es que ese drama humano, en el que se pierden vidas constantemente, sigue estando invisible.</p><p>&nbsp;</p><p>Paralelas a estas miles de historias se escribe la historia de unos pocos, sobre todo jóvenes, que emprenden la ruta del migrante a sus cortas edades pero sin arriesgar su vida, llevan sus papeles en orden, viajan cómodamente en asientos ergonómicos. Van más pendientes de qué película elegir para su vuelo que de si van a lograr llegar o no a su destino. El objetivo de sus viajes es el mismo de Rodrigo: un mejor futuro para ellos y su familia.</p><p>&nbsp;</p><p>Lo que no podemos dejar pasar es que estas dos historias paralelas sigan estando separadas y que no converjan en ningún momento. Si el joven que va becado a estudiar un posgrado nunca ha conocido cara a cara, de manera sincera y experimentado las condiciones de los que se ven obligados a viajar sin papeles hasta EUA, entonces nunca se podrá formar un vínculo de solidaridad y servicio entre nuestros mismos hermanos salvadoreños.</p><p>&nbsp;</p><p>Los siguientes hechos en nuestro país claman urgentemente que profesionales más capacitados y con ética estén involucrados en los grandes temas nacionales. La fábrica de baterías de El Salvador contaminó con plomo indiscriminadamente, por décadas, Sitio del Niño, sus comunidades y sus habitantes. Más del 25% de la energía eléctrica es producido a base de combustión generando gases de efecto invernadero. El promedio 2011 de la PAES fue de 4.85. El 20% más pobre recibe el 4.5% de la riqueza del país y el 20% más rico recibe el 51% (EHPM y CEPAL) de los ingresos y para rematar, actualmente contamos con dos Cortes Supremas de Justicia instaladas.</p><p>&nbsp;</p><p>Estas graves problemáticas confirman que son el mejor desafío para un profesional altamente capacitado. Pero sin solidaridad y sin conciencia social las oportunidades de formarnos y de trabajar en el extranjero se convertirán en simples válvulas de escape a nuestra realidad salvadoreña y lejos de sentirnos comprometidos a devolver al país lo que hemos aprendido, únicamente estaremos pensando en el “valor agregado” que nos dio nuestro posgrado y qué tanto más caro nos vamos a cotizar en el mercado laboral.</p><p>&nbsp;</p><p>Rodrigo aún no llega a EUA, se encuentra sin dinero en la frontera y en una llamada telefónica expresa: “Estoy convencido de que mi familia necesita mi ayuda y voy a agotar todas las posibilidades para cruzar”. Lo que persigue Rodrigo no es el “American Dream”, sino que su familia sea feliz en nuestro país. Al igual que Rodrigo, al sueño al que todos nos debemos comprometer a través del trabajo es el “Salvadorean Dream”: Un El Salvador equitativo, con oportunidades reales para todos.</p><p>

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