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Se está incendiando el planeta

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Ricardo Navarro

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Con mucha preocupación nos hemos enterado de los inmensos incendios en la Amazonía Brasileña, la magnitud es tal que el humo dejó a oscuras a Sao Paulo a más de 2,700 kilómetros de distancia y ya llegó a Argentina, ahora el incendio se ha extendido a los países vecinos como Perú, Paraguay y Bolivia. El presidente Bolsonaro ha dicho que los incendios ocurren porque algunos agricultores queman sus terrenos para limpiarlos y el fuego se va fuera de control, lo cual podría haber sucedido en algunos casos como ocurre todos los años en nuestro país, pero el asunto es que en 2019 los incendios han sido demasiados. El Instituto Nacional de Investigación Espacial INPE de Brasil dijo que en 2019 el número de incendios aumentó 80 % comparados con 2018, lo cual obligó al presidente Bolsonaro a reaccionar de inmediato, pero no para apagar los incendios sino para destituir al director del INPE, Ricardo Galvao, acusándolo de mentir.

Una causa de los incendios es sin duda alguna el cambio climático ocasionando la sequía que persiste en la zona, aunque el Instituto de Investigación Ambiental de la Amazonía IPAM afirma que este año la temporada seca no ha sido tan severa como en años anteriores; sin embargo, el número de incendios este año es 60 % más alto que en los 3 años anteriores, lo cual hace pensar que no solo el cambio climático es responsable de los incendios. Siempre en la búsqueda de culpables el presidente Bolsonaro ha dicho que los incendios pudieron haber sido provocados por ONG ambientalistas para darle mala imagen a su gobierno.

El cambio climático nos va a enfrentar todos los años a comportamientos extremos cada vez más fuertes y en el caso de Brasil es bastante lo que tiene que ver con la tragedia actual, pero hay otros aspectos que no pueden pasar desapercibidos. El presidente Bolsonaro ha desmantelado la política ambiental del país, eliminó los controles en la Amazonía, afirmó que el cambio climático era pura especulación, unió a los ministerios del ambiente y agricultura para supeditar lo ecológico a los intereses agrícolas de los terratenientes y manifestó su interés de terminar con reservas indígenas y abrir la Amazonía al desarrollo económico.

La política del presidente Bolsonaro ha motivado a ganaderos, cultivadores de soya, empresas madereras y urbanizadores a destruir la selva por considerarla un obstáculo al crecimiento de sus empresas. El INPE señala que en julio de 2019 la deforestación destruyó 2,254 kilómetros cuadrados de la Amazonía brasileña, 278 % más que los 597 kilómetros cuadrados del mismo mes de 2018. Todas estas actitudes anti ambientales del presidente Bolsonaro motivaron a los gobiernos de Alemania y Noruega a cortar el apoyo económico a Brasil.

Estos incendios contribuyen a la erosión de la biodiversidad con la destrucción de bosques, especies vegetales y animales y con el cambio climático al emitir gases de efecto invernadero, pero un hecho que tampoco puede pasar desapercibido es, como afirman los pueblos indígenas, que los incendios además de potenciarse con el cambio climático, parecen haber sido inducidos para terminar con las reservas indígenas por considerarlas un obstáculo al desarrollo económico, lo cual de ser cierto, no podría calificarse menos que un genocidio al estilo Nazi.

Lo que ocurre en la Amazonía está ocurriendo en otra veintena de países. En algunas zonas de África los incendios son de magnitudes extensas, aunque menos publicitadas

Todo esto nos debe dejar una lección de vida y es que con todo y lo importante que es el desarrollo económico no se puede supeditar lo ambiental a lo económico, no se puede eliminar requerimientos ambientales para favorecer a las empresas, no se puede seguir destruyendo zonas boscosas erosionando la biodiversidad y haciendo desaparecer fuentes de agua; no se puede llenar de plástico el planeta, si eso nos está afectando gravemente la salud, no se puede llenar los alimentos de pesticidas si eso nos envía al hospital con insuficiencia renal.

Copiando a un ilustre maestro, se podría decir que el dinero se hizo para servir al ser humano y no para que el ser humano sirva al dinero.

Tags:

  • Amazonía
  • Bolsonaro
  • incendios
  • cambio climático
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