Lo más visto

Senda democrática: etapa crucial

El arranque de la elección de la nueva legislatura está siendo fuertemente cuestionado por la dudosa preparación técnica, operativa y administrativa del TSE.

Enlace copiado
Enlace copiado

Columnista de LA PRENSA GRÁFICANo cabe duda de que los dos anuncios políticos realizados la semana pasada tendrán un efecto definitorio en la senda democrática del país, aunque ambos solo mediaticen ese trajinar. El primero se refiere a la lista de más de 12 mil abogados publicada por el CNJ con opción para participar en la selección de los 15 candidatos que serán propuestos a la Asamblea Legislativa, que se sumarán a los que en igual número propondrá la FEDAES. De la lista de 30, los señores diputados tendrán la enorme responsabilidad de elegir a los 5 nuevos magistrados y sus suplentes para la CSJ, 4 de los cuales formarán parte de la Sala de lo Constitucional. El segundo “tenía” como objetivo principal la convocatoria del TSE para las elecciones legislativas y municipales previstas para el 4 de marzo próximo.

Obviamente el verdadero desafío comienza con la elección de la nueva legislatura en la cual, con nuestros votos, decidiremos si estamos a favor de la democracia representativa o del autoritarismo. Esto sugiere una correlación de fuerzas que favorezca la división de poderes, el ejercicio responsable de la función pública y, sobre todo, la consolidación de la democracia. Ello supone, a la vez, entre otras condiciones importantes, elevar a una categoría superior las elecciones de segundo grado, como las de la misma SC, la FGR y CCR. Todo es esencial para ponerle un freno a las pretensiones de tomarse todas las instituciones del Estado, como frecuentemente lo repite la alta dirigencia del FMLN.

Debe destacarse así el especial interés mostrado por la sociedad civil en la elección de los cuatro nuevos magistrados que integrarán la SC. Ellos tendrán la responsabilidad histórica de mantener el sistema democrático por la senda trazada por quienes terminan su mandato en julio próximo, que dejarán una huella imborrable –a pesar del acoso infame de que han sido objeto– que todos debemos seguir. Si aquellos se salen de la ruta, serán los responsables de que el país entre en un franco proceso de involución política.

Desafortunadamente, el arranque de la elección de la nueva legislatura está siendo fuertemente cuestionado por la dudosa preparación técnica, operativa y administrativa del TSE. Esto lo comparte hasta el secretario general del FMLN y actual diputado (casi siempre ausente) cuando acepta públicamente que tiene “preocupaciones estructurales”, aunque sea por otros motivos. Para la sociedad civil las dudas son más que entendibles, dado el desempeño reprochable que tuvo en los comicios de 2015, que alimentó la idea del fraude, más aún con la experiencia de las supuestas irregularidades que rodearon las elecciones presidenciales previas.

En aquel momento, el presidente del Tribunal, en vez de reconocer errores, todo lo atribuyó a un “morbo” para desprestigiar el proceso y descalificar sus resultados. Hoy, con el lanzamiento de la campaña para los próximos comicios, reedita grotescamente su ya reconocido ego y su célebre altanería. Una ocasión que debió servir para darle esperanzas al país fue convertida en una tribuna contaminada con ideología barata, siguiendo la consigna de sus mandantes para arremeter contra la SC. El descrédito del sistema electoral no lo ha provocado esta, sino la verborrea venenosa del flamante presidente, cuya soberbia y malcriadeza corren en paralelo a su parcialidad e incapacidad en su desempeño. Alerta: cuidemos la democracia.

Lee también

Comentarios