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Sensatez y responsabilidad en momento delicado

Los sucesos recientes, el repudiado combo legislativo, ilegal en su mayoría, ilegítimo en forma de aprobarlo y en su fondo, el fallo de la sala reiterando sentencia de no tomar más de los ahorros de los pensionados y declarar inconstitucional el presupuesto, la reacción del gobierno, el presidente usando cadena nacional para amenazar a la sala y azuzar a sus seguidores a respaldarlos a quién sabe qué en dos minutos de furia, el secretario técnico insinuando declarar calamidad nacional y expropiar los fondos privados de los pensionados, las reacciones virales en contra de ello y a favor de la sala en redes sociales y actos públicos, sitúan al país en una situación que puede desbordarse irracionalmente y traernos graves, irreparables daños.
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No necesitamos eso, sino sensatez y reflexión, principalmente del gobierno y el FMLN, no desestimen las recomendaciones de organismos internacionales e instituciones locales de credibilidad, respetables. No es momento de tomar decisiones violentas, irracionales.

Al resto de fuerzas que el gobierno considera enemigos, aunque no lo son, exhortarlos igualmente a cabeza fría y sensatez, no contagiarse por el espíritu bélico y facilitar en el mejor espíritu patriótico una salida, que puede no ser tan complicada respetando lo razonable. El proverbio “si estás en una habitación con un tigre, déjale una puerta abierta” aplica.

Primero debemos aclarar que el problema real no son las pensiones que no se podrían pagar a raíz de las sentencias, no es por culpa de la sala que no se podrían pagar, el verdadero problema es que gobierno y partido se han negado a aceptar, pese a todos los diagnósticos internacionales y nacionales, el mal manejo de las finanzas públicas, la irresponsabilidad de gastar más de lo que ingresa año tras año y solucionar los déficits con préstamos cada vez, creciendo el endeudamiento hasta llegar al límite.

El problema real es que no han querido escuchar las recomendaciones de esos organismos que inician por recortar el gasto, asignar en el presupuesto los rubros de pensiones, salud y educación prioritariamente, recortar gastos en prebendas a funcionarios, viajes, lujos y seguros innecesarios, reducir los subsidios que gozan muchos que pueden pagar y otros gastos de menor importancia.

El problema es no incluir en el presupuesto pagos de pensiones y rubros importantes, el problema es presentar una vez más un presupuesto desfinanciado, más gastos que ingresos sin estipular de dónde saldrían los ingresos para cubrirlos. Que esto ha sido una práctica de anteriores gobiernos y de ellos mismos y aunque haya sido inconstitucional no pasaba nada, no es excusa, alguna vez hay que iniciar a hacer las cosas bien, cuando se ha llegado al límite de endeudamiento es un momento ideal.

La solución no es la calle ni discursos amenazantes, la solución está a la mano. Solamente tienen que negociar un pacto fiscal con la oposición, el FMI, la sociedad civil representada y... cumplir los acuerdos. Ya antes llegaron a compromisos y después de obtener la primera concesión, se olvidaron de lo prometido y siguieron como si nada, mientras el déficit crecía hasta llegar a esta crisis.

El problema es que el FMLN sueña con resolver los problemas de la manera fácil, sin disciplina fiscal, metiéndole mano a esa jugosa masa monetaria del sistema de pensiones privado, 8 mil millones, de los cotizantes, no de las AFP. Por ahora tienen “secuestrados” 45 % de ellos en préstamos a tasas de interés bajísimas.

Quien ha sido electo para manejar el país es el gobierno y debe afrontar sus responsabilidades y dejarse ayudar. Es momento de sensatez y responsabilidad, la sala solamente son jueces que fallan ante demandas sobre constitucionalidad, echarles la culpa es evadir responsabilidad.

Demuestren al país que son viables resolviendo como estadistas, técnicamente, con cabeza fría y sensatez. la guerra terminó hace muchos años y no somos Venezuela. Resuelvan.
 

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