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Seres políticos, seres sociales: generando un cambio positivo en El Salvador

A lo largo de la historia han existido distintas definiciones y referencias a la política, en la época clásica Aristóteles, filósofo griego, hace referencia al término zóon politikon, dicho término fue lo que despertó en mí un deseo por conocer más e indagar en lo que implica y es que el ser humano es un animal político y social, con capacidad de razonamiento y no puede vivir alejado de la política porque es parte de él, pero muchas veces nos olvidamos de esto.
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Íngrid Hernández Coautora de “El país que viene”

Íngrid Hernández Coautora de “El país que viene”

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El estatus actual es de apatía, desinterés, un no involucrarme ni conocer de qué trata. Existe la percepción de “que no me hable de política porque eso es sucio o mal visto”. Pero resulta que en nuestra vida cotidiana hacemos política, estamos en constantes relaciones de poder y el hecho de ser seres políticos, seres sociales, significa que no podemos vivir alejados de los demás.

Conforme pasan los años, siempre estaremos en constantes relaciones políticas y sociales solo que muchas veces no lo percibimos porque no se conoce y pensamos que política son nada más los partidos políticos, lo delimitamos solo a eso. Sin embargo, los partidos políticos forman parte, aunque no son un todo. La política no se limita solo a ellos, nosotros también formamos parte y hacemos política desde nuestros distintos ámbitos.

Entonces surgen las preguntas: ¿cómo ejercer verdaderamente nuestro rol de seres políticos y seres sociales?, ¿cómo generar cambio en El Salvador?, ¿quiénes son los responsables?

El activismo y la participación juvenil juegan un papel importante para el Estado y nos da esa capacidad de ser una opción para ejercer nuestro rol de ser seres político y sociales en el sentido de demostrar y llevar a la práctica nuestras ideas y propuestas, de ser partícipes de una democracia, ya que en El Salvador vivimos en una democracia, quizás no es la perfecta, pero posee características como son: elecciones populares, libertad de expresión, diversidad de fuentes de información, capacidad de asociación con organizaciones.

Vivimos en una sociedad caracterizada por la indiferencia, y nosotros podemos romper ese paradigma, no podemos ser indiferentes ante el sufrimiento, ante las necesidades de los demás, si somos indiferentes perdemos el humanismo. Perdemos esa sensibilidad, tampoco nos podemos quedar solo con el sentimiento de “pobrecito/pobrecita”, cuando podemos actuar y, como lo dije anteriormente, tenemos la capacidad de participar, de activarnos, solo depende de nuestra decisión.

Estoy consciente de que muchos factores pueden hacer que nos desilusionemos o que tengamos una mentalidad negativa, porque siempre van a existir, pero sabes que también van a existir factores positivos que nos mantendrán con una esperanza firme. Somos una sociedad trabajadora, que sale cada día a dar lo mejor de nosotros y que, a pesar de las tristezas y desánimos, siempre hay una ilusión, un motivo por el cual sonreír.

Pequeñas acciones que generan grandes cambios. No decir “no tengo tiempo” o “qué aburrido”. Pensemos en todo lo que se puede generar y cambiar si tomamos la decisión de no ser un jugador suplente que solo espera su turno, sino un titular que se arriesga por generar un cambio.

Se está trabajando, pero el quehacer es mucho, ¿te nos unes? Y juntos apostamos a un horizonte en común.

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