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Similitudes o diferencias en esta fecha histórica

Médico psiquiatraEste domingo 22 coinciden dos eventos inéditos para el país, que marcarán hacia dónde deben ir los procesos democráticos que rigen nuestro sistema electoral por medio de los partidos políticos.
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José Miguel Fortín Magaña / Médico psiquiatra

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ARENA concluye con elecciones por medio de voto secreto quién será su candidato presidencial y el FMLN cierra su período de inscripción de precandidatos para iniciar su proceso interno.

En ARENA se definirá quién de entre los tres finalistas será el candidato elegido entre sus afiliados; dos de ellos se inscribieron al partido en tiempos recientes, y ninguno ha ostentado cargo público. Por otra parte, el Frente abrirá la contienda a dos figuras políticas que han estado en boca de los salvadoreños por algún tiempo y además apareciendo en encuestas que incluían su aprobación como cabezas de sus respectivas carteras ministeriales.

ARENA facilitó una campaña para que sus afiliados conocieran a sus precandidatos, los cuales vienen del sector privado en donde son reconocidos por su liderazgo empresarial, e incluso gremial. Sería iluso decir que dicha campaña tocó solo a los afiliados a dicho partido al darse a conocer a lo largo del país, algunos de ellos apareciendo en conversatorios en los cuales la audiencia –que en algunos casos no estaba presente– los podía abordar con sus preguntas por medio de los moderadores, e incluso a viva voz sin censura alguna, o a través de entrevistas en diferentes medios. Lo anterior, alcanzado como un primer hervor de un ejercicio de apertura en donde cada quien se presentó con propuestas claras, permitió a los miembros del partido, así como cualquier otro ciudadano interesado, poder escuchar, preguntar y repreguntarle de primera mano a aquellos que buscan la silla presidencial el 1 de junio de 2019.

Los ministros Martínez tienen un bagaje político interesante con aciertos y desaciertos, siguiendo las líneas del partido o del Ejecutivo según fuera el caso en cada momento de sus quehaceres y nombramientos. El FMLN, por su parte, deberá de romper muchos de sus esquemas para apelar no solo a los miembros afiliados del partido sino para un país que busca propuestas y no ideologías. Las consultas a puerta cerrada y el voto por aclamación deberían ser algo del pasado, tomando así ventaja plena a las propuestas que los precandidatos han expresado en público sobre lo que ellos desean poner en marcha.

Los resultados del 22 de abril serán para el país un punto de inflexión en nuestra manera de hacer patria por medio de la política constructiva, indistinto del partido político que lo acuerpe y apoye. El único y verdadero ganador será el país y sus ciudadanos. El siguiente paso es que cada uno de los partidos y sus candidatos electos lleven propuestas creíbles, medibles y ejecutables, no solo con la mayor eficiencia posible, sino que altamente eficaces y replicables. Ya el país en todas sus facetas está desgastado en muchas maneras y la única forma de salir adelante es con propuestas y cambios hacia un rumbo que sea un círculo virtuoso que beneficie a El Salvador. Mi deseo es de éxito para que los partidos en su sistema interno logren salir del pasado, con procesos transparentes, legítimos y que generen confianza, dejando atrás las viejas prácticas y deudas internas, y así lograr contiendas abiertas a los ojos de la población con debates que toquen los temas de fondo de manera propositiva y oportuna para salir del empantanamiento que nos ahoga, sin perder los grandes retos que nos vienen en los próximos años y no simplemente a la siguiente fecha electoral que nos hace reaccionar.

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