Sin datos confiables y sin conocernos

¿Podemos cambiar adecuadamente el país que tenemos si no sabemos bien cuánta gente tenemos?
Enlace copiado
Sin datos confiables y sin conocernos

Sin datos confiables y sin conocernos

Sin datos confiables y sin conocernos

Sin datos confiables y sin conocernos

Enlace copiado
Aunque el titular sugiera que trataremos sobre los resultados electorales de ayer, no tratamos de ello. Este artículo fue entregado el pasado viernes. Imposible entonces analizar lo que probablemente se habrá convertido a estas horas en uno de los procesos electorales menos organizados, y uno de los resultados electorales más cuestionados/impugnados por los posibles perdedores. Espero equivocarme por el bien del país. Si así fuera, perdonen este ligero atrevimiento premonitorio.

Me referiré acá a otro asunto no menos importante: la poca credibilidad y confiabilidad de nuestros datos/estadísticas. A pesar de sus limitaciones y alcances, estas son fundamentales para conocer y transformar la realidad. ¿Qué pasa cuando la distancia entre esta y las estadísticas es demasiado grande? Pues simplemente se agranda nuestra ignorancia y achican nuestras posibilidades de transformar el mundo que nos rodea.

Traigamos a cuenta algunos ejemplos. ¿Cuántos somos en este país? Hace un par de días me puse a indagar los agudos análisis de mi buen amigo Salvador Samayoa, surgidos en el transcurso de una tertulia. Resulta que el censo poblacional de 2007, contrario a lo que se creía/manejaba (alrededor de 7 millones), “bajó” esta a 5,744,113. Según la tasa promedio de crecimiento poblacional de 1.69 % anual, la población salvadoreña para 2014 fue de alrededor de 6.5 millones.

Ahora bien, según el Registro Electoral 2015 del TSE, las personas aptas para votar son 5,096,035. Si partimos de este dato, y de que la casi totalidad de los no aptos para votar, es decir, los menores de 18 años, representan aproximadamente el 40 % de la población según los parámetros demográficos, esto quisiera decir que los salvadoreños no somos 6.5 millones sino alrededor de 8.5 millones. O sea que acorde a los datos del TSE seríamos dos millones más. Una “pequeña” diferencia que cambia en gran medida nuestras apreciaciones socioeconómicas, políticas, etcétera. ¿Podemos cambiar adecuadamente el país que tenemos si no sabemos bien cuánta gente tenemos?

Otro caso son las remesas, al cual ya hemos hecho referencia en otra ocasión. Según la Encuesta de Hogares y Propósitos Múltiples 2011, el total de hogares que recibieron remesas fue de 322 mil. Mientras tanto, estimaciones del BCR para ese año indican que las remesas fueron aproximadamente $3,650 millones. Entonces, dividiendo el total de las remesas entre el número de hogares que las reciben, resulta que cada hogar recibiría en promedio unos $1,000 mensuales. Esto no concuerda con cifras de varias fuentes que estiman que los hogares receptores de remesas reciben en promedio entre $150 y $300 mensuales. ¿Podemos comprender bien un país y formular políticas adecuadas para enfrentar sus problemas si no sabemos con exactitud de cuánto es su principal fuente de ingresos?

Algo parecido pasa con la tasa de crecimiento económico. Las cifras oficiales dicen que creció más del 2 % en 2014. Sin embargo, todas las variables que determinan/expresan ese crecimiento indican que la economía con suerte habrá crecido 1.5 % en 2014: el IVAE apenas creció 0.6 % (enero-noviembre), el empleo lo hizo en solo 1 %, las exportaciones decrecieron -4 % y las importaciones -2.4 %, la inversión externa fue ínfima ($114.3 millones), la inversión pública se contrajo en -14%, se recaudaron cerca de $284 millones menos impuestos de lo presupuestado. ¿Podemos entendernos bien en políticas públicas, si para unos la economía crece más y está en vías de recuperación, para otros está estancada, y para otros está en deslizadero?

No solo no sabemos bien cuántos somos, cuánto son por tanto todos nuestros índices per cápita, cuánto del dinero que entra son realmente remesas, cuánto crece la economía, sino tampoco sabemos bien cuántos son los homicidios, cuántos de ellos provienen de la violencia entre pandillas, cuántos son los miembros directos de estas (unos dicen alrededor 20 mil y otros más de 70 mil), o el monto y rasgos de las extorsiones, etcétera.

Mientras no sepamos estas y otras cosas no sabremos bien en qué país estamos parados. Mientras no nos pongamos de acuerdo en las cifras no será fácil entendernos y acortar nuestras perjudiciales distancias.

Tags:

  • censo
  • poblacion
  • bcr
  • estadisticas
  • remesas

Lee también

Comentarios

Newsletter