Lo más visto

Más de Opinión

Sin trampas ni excusas

Enlace copiado
Juan Héctor Vidal / Columnista de LA PRENSA GRÁFICA

Juan Héctor Vidal / Columnista de LA PRENSA GRÁFICA

Enlace copiado

El tristemente célebre –y odioso– decreto 743 fue una señal clara de las componendas, los negociados y las atrocidades que se cometen en la Asamblea Legislativa contra el sistema de pesos y contrapesos, que es consustancial a toda democracia representativa. Hoy hay otras cosas de qué preocuparse. No son cosas menores, los excesivos viajes de doña Lorena (muchos de ellos a Panamá, famoso no solo por su canal), su camarada y los de otro personaje –a quien sorpresivamente la justicia exoneró de cargos por supuestas actividades ilícitas– pero en estos momentos, no tienen la “mayor importancia”, como diría el gran Arturo de Córdova.

El tema que mantiene expectantes a la mayoría de salvadoreños son, por hoy, los comicios del próximo domingo que, para muchos, pueden ser definitorios para nuestro futuro político. Por sus consecuencias en la institucionalidad democrática, ese estado de ánimo se proyecta a la elección de cuatro magistrados de la SC, cuyos miembros actuales cesarán en sus funciones en julio, después de una histórica trayectoria que se ha convertido virtualmente en un parte aguas que, le guste o no a una minoría, quedará grabado en los anales como un período inédito de control constitucional. Sin embargo, circula la versión de que el FMLN y sus compinches podrían, con sus jugadas turbias, dejar acéfala a dicha Sala por un tiempo, con propósitos inconfesables.

Pero la cancha ya está marcada. El juego comenzará oficialmente el 4 de marzo, cuando los contendientes serán favorecidos o vetados por el pueblo. La tragedia es que nadie confía en el árbitro, por eso desde las graderías los estaremos observando, aupados por veedores de la comunidad democrática internacional. Días después serán elevados a la Asamblea Legislativa los candidatos propuestos por el CNJ y la FEDAES para ocupar las vacantes de la Sala. Sin duda son muchos los que quisieran estar en las listas de ambas entidades, así sea para jugar el papel de héroes o villanos.

Poco ha trascendido de lo que se esconde detrás de los vidrios polarizados del CNJ. En cambio, son de sobra conocidos los forcejos que se han estado dando en la gremial de abogados, donde destaca el protagonismo patriótico de uno de sus miembros más prominentes –el CEJ– para que los candidatos posean credenciales éticas, de profesionales calificados e independencia partidaria, como atributos ineludibles para apuntalar la separación de poderes, en un país que históricamente ha sido víctima del autoritarismo, y ahora de la intromisión abusiva del chavismo y la agresión injusta de un gobernante extranjero.

Mencionamos esto último, porque el país necesitará, en adelante, una inédita dosis de unidad nacional. Nada podemos hacer para contrarrestar las actitudes hostiles de un señor que deshonra el lugar que ocupa en la nación más poderosa, todavía, del mundo. Pero sí podemos erigirnos contra aquellas marrullerías de quienes no tienen las credenciales necesarias para convertirse en salvadores de la Patria; igualmente frente a quienes cohonestan la violación de la Carta Magna, convirtiéndola en papel mojado, como el TSE. Este, con triquiñuelas jurídicas para inscribir ilegalmente a candidatos, ya cuestionados por delitos de altos vuelos, e interpretando la Constitución y las leyes al estilo de bachilleres litigantes que hacen sus primeros pininos en los juzgados. Avalar el blindaje que el presidente le ha otorgado al aludido (como lo ha hecho con otros señalados de cometer ilícitos) pone en entredicho su autoridad y legitimidad en un momento crucial para evitar que nuestra incipiente democracia entre en un proceso de franca involución. Sin ser expertos en la materia, hasta podemos suponer que sus miembros podrían haber incurrido en prevaricato, poniendo en entredicho a toda la barra de abogados.

Desafortunadamente, tenemos que presenciar de manera involuntaria este espectáculo, pero ni el ilusionismo, las acrobacias y los malos chistes pueden diluir las trampas y las excusas de sus dueños.

*****

P.D. Lamentamos los ataques y la prepotencia exhibidos contra la FGR.

Lee también

Comentarios