Sobre política y religión

El 4 de febrero en la noche, como usualmente hago todas las noches, estaba en una de las redes sociales que como todo joven utilizo. Como cualquier otra noche, encontré entre todas las publicaciones de mis amigos un artículo que alguno de ellos compartió, titulado “Cristo fue crucificado, resucitó, es único Dios, ¿cierto, Nayib?”
Enlace copiado
Sobre política y religión

Sobre política y religión

Sobre política y religión

Sobre política y religión

Enlace copiado
Mi amigo es de inclinación política contraria a la mía, por lo cual siempre me interesa mucho leer lo que publica, es una de esas costumbres que he adquirido al estudiar ciencias políticas, para así poder identificar la manera en la cual “el otro lado” ve la política y la realidad de nuestro país.

Sin embargo, al leer el artículo y ver por mi propia cuenta el nivel de ridículo y xenofobia que el autor alcanzó en su pieza de opinión, no me queda más que aceptar que por lo menos esta vez, mi amigo de tendencia política contraria a la mía y yo estamos de acuerdo.

En resumen, el autor exhorta a quien quiera leer su pieza a no votar por Nayib Bukele. La petición no tiene nada fuera de lo común considerando la época que vive nuestro país; sin embargo, las razones con las que esta petición es justificada lo son.

Para el autor, no es suficiente que Bukele se niegue a comentar sobre sus creencias personales, pero el hecho que un sitio de internet de dudosa credibilidad lo cataloga como musulmán logra el objetivo de convencerlo de que Bukele indudablemente es fiel seguidor del Islam.

Mi problema no es que el autor crea que Bukele es o no musulmán. Mi problema es que utilice uno de los medios de comunicación mas importantes de nuestro país para difundir una visión cerrada y obsoleta del mundo. El autor continúa su pieza acusando al Islam de ser una religión que “persigue al Cristianismo” y acusa las costumbres de esta de ser “grotescas”. Sus palabras no demuestran más que la dificultad o negación por entender realmente el mundo que nos rodea. Por ejemplo, el uso del hiyab, o el velo que usan las mujeres que practican la religión musulmana, es un símbolo de respeto, y no se utiliza solamente en los Estados autoritarios del Oriente Medio como insinúa el artículo, sino que es usado alrededor del mundo, aun en países libres como Estados Unidos, en el cual habitan por lo menos 4.5 millones de musulmanes.

La cuestión más importante a recordar es que sin importar las opiniones que tengamos acerca del Islam, la religión que los candidatos practican no debe ser importante al decidir por quién votaremos en marzo.

Entiendo que a El Salvador le falta mucho para poder salir del abismo político en el que nos encontramos y que este despertar no se dará de la noche a la mañana, pero este tipo de pensamiento “a la antigua” debe desaparecer de nuestra sociedad, por el bien de nuestra política.

Mis amigos pueden dar fe de mi desconfianza de Nayib Bukele y que no creo ser nunca de izquierda, pero la pieza de opinión del 4 de febrero va mucho mas allá de la política.

Se trata de mejorar los valores de El Salvador.

Tags:

  • bukele
  • san salvador
  • elecciones 2015
  • alcaldia

Lee también

Comentarios

Newsletter