Sugerencias en el tema seguridad

En noviembre pasado, como respuesta a la Consulta Ciudadana del Plan Quinquenal de Desarrollo 2014-2019
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En noviembre pasado, como respuesta a la Consulta Ciudadana del Plan Quinquenal de Desarrollo 2014-2019 que está implementando el actual gobierno presenté varias sugerencias sobre seguridad, entre las cuales señalé que el establecimiento del Consejo Nacional de Seguridad (CNS), asesorado por el PNUD y la Policía Comunitaria, eran pasos en la dirección correcta, pero advertí que las políticas de seguridad fracasarán como antes si no se enfocan desde un punto integral, tomando en cuenta aspectos fundamentales de Inversión Social, como la creación de oportunidades de trabajo, mejorar la educación que reciben los jóvenes, y además garantizando el trabajo honesto y efectivo de las autoridades.

Debido a que el CNS ya funciona, he decidido actualizar mis sugerencias como sigue:

1) Incorporar un representante de las ONG al CNS. Existe un número apreciable de programas de reinserción social, educación y creación de trabajo manejados por importantes ONG.

Como ejemplo, están haciendo un excelente trabajo la Asociación La Escalón, FUNDEMAS, FUSAL, FUNDESAL, Fundación Meza Ayau, Fútbol Forever, Hogares Crea y otras ONG.

2) Con base en un Programa de Seguridad que avanza satisfactoriamente en una colonia emblemática de San Salvador en la que conviven importantes empresas con complejos habitacionales (hablamos con hechos comprobados), utilizar el concepto de Seguridad Ciudadana Preventiva (SP) acompañado de Inteligencia Preventiva.

En nuestro país se ha utilizado tradicionalmente la seguridad e inteligencia reactiva, que apaga incendios mientras surge otro; se actúa hasta después del crimen, muchas veces esperando denuncias que no se dan, estableciendo así un círculo vicioso de crisis paralizante.

3) Profundizar medidas de anticorrupción y eficiencia en la PNC que afortunadamente ya se iniciaron. Mejorar las condiciones técnicas, de seguridad y económicas de esta institución que por cierto ha dado su cuota de sacrificio al sufrir pérdidas de valiosos elementos en 2014 y en lo que va del presente año. Regular a las empresas privadas de seguridad en coordinación con las políticas de seguridad a establecer.

4) Aplicar vigorosamente la Ley contra Extorsiones recientemente aprobada, haciendo un efectivo seguimiento desde el CNS.

5) Incorporar a los alcaldes, vía los gobernadores departamentales, a la participación efectiva de las comunidades en la SP, mediante la creación de trabajo, actividades ambientales, culturales y deportivas.

6) Movilizar a los más de 50,000 estudiantes universitarios y técnicos del país (un verdadero ejército intelectual más poderoso que el ejército de 50,000 pandilleros) para la atención a las comunidades pobres con diversos programas. En EUA existe el programa VISTA con objetivos similares. Recordemos cómo en los años setenta el sector universitario fue un agente muy importante de cambio social y político.

7) Invertir más recursos en la dignificación del magisterio y en su incorporación efectiva al combate de la inseguridad mediante capacitación en valores morales y cívicos a ser transmitidos a los estudiantes. Si los tres poderes del Estado ahorrasen a través de medidas de eficiencia y austeridad se podrían obtener dichos recursos.

8) En coordinación con la Corte Suprema de Justicia, acelerar la depuración del Sistema Judicial, como acompañante efectivo al combate de la inseguridad. Hay algunos avances, pero hay mucho camino que recorrer.

9) Continuar como a la fecha en la planificación e implementación del Plan Trinacional (El Salvador, Guatemala y Honduras) de Seguridad y Desarrollo, con la cooperación de EUA y el BID.

Las recomendaciones del CNS deben ser acompañadas de acciones rápidas, firmes y decisivas. Si bien en la guerra civil que produjo más de 70,000 muertes no hubo vencedores ni vencidos, ahora estamos en una guerra social que también ya produjo más de 70,000 muertes.

No hay más alternativa que ganarla con inteligencia, eficacia, y la ley en la mano, conjuntando a todos los salvadoreños, sin distingos políticos.

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