Temas difíciles

La Biblia, no importa cuál, no es un libro de fácil lectura. Se necesita manejo de las traducciones, se necesita ubicación histórica, se necesitan referencias bibliográficas, se necesitan explicaciones, se necesitan interrelaciones... se necesita esto y más.
Enlace copiado
Temas difíciles

Temas difíciles

Temas difíciles

Temas difíciles

Enlace copiado
El ambiente de inseguridad justifica cualquier propuesta. Así se explica que durante muchos años uno y otro diputado propongan la lectura de la Biblia en los centros escolares. Supongo que consideran que la lectura de este libro sagrado contribuye al logro de uno de los fines de la educación establecidos en la Constitución de la República: el “desarrollo integral de la personalidad en su dimensión espiritual, moral y social”.

La Biblia, no importa cuál, no es un libro de fácil lectura. Se necesita manejo de las traducciones, se necesita ubicación histórica, se necesitan referencias bibliográficas, se necesitan explicaciones, se necesitan interrelaciones... se necesita esto y más. El manejo didáctico de la Biblia como libro de orientación personal y social requiere competencias que deben desarrollarse para tener capacidad de reflexionar y aplicar su contenido al momento actual. Para esto es la formación teológica que se ofrece a laicos. El estudio de la Biblia necesita mucho fundamento, mucho esfuerzo y mucha perseverancia para el análisis de uno de los libros... ¡no digamos los setenta que tiene mi versión!

¿Qué libro se va a leer? ¿Cuáles capítulos y versículos se aplican a cada nivel? ¿Qué contenidos se van a destacar? ¿En qué entornos deben destacarse o limitarse? Y lo principal: ¿Quién asume la responsabilidad? Considero que el desarrollo espiritual de los niños, niñas y adolescentes es tarea familiar y luego una responsabilidad individual. Cualquier laico puede participar en cursos especiales en universidades o pastorales para introducirse en el estudio y la comprensión de la Biblia. Y todos los padres tenemos el derecho de elegir la educación de los hijos e hijas. Decretar obligatoria la lectura de la Biblia en los centros escolares atenta a la libertad individual (CR. artículo n.º 2) y al tipo de enseñanza a la que los centros están obligados a impartir (CR. artículo 58). Limitémonos a promover y demostrar en la práctica diaria, pública y privada, nuestro compromiso con la leyenda de la bandera nacional: DIOS UNIÓN LIBERTAD.

La escasez de agua potable, la mala calidad del agua y la inoperancia institucional de ANDA tienen consecuencias sociales. Se lotifica y urbaniza sin asegurar el servicio básico porque los mantos acuíferos quedaron en el mapa. Se contaminan los mantos acuíferos por el inapropiado manejo de desechos sólidos y líquidos. El Ministerio de Medio Ambiente (MARN) anualmente recuerda el deterioro pero poco o nada se hace para revertir la situación aplicando no más que las leyes vigentes.

El agua se subsidia generalizadamente. El subsidio no cubre los costos incrementales. El 60 % del consumo es en el Área Metropolitana de San Salvador (AMSS). El 70 % del consumo es residencial. El subsidio beneficia a la población que tiene más altos ingresos. La gente pobre, que representa el 32 % de la población, en el área urbana tiene que comprar agua en barriles porque no tiene conexión y en el área rural utiliza el agua contaminada de ríos y quebradas porque no tiene servicio. Lamentablemente esta realidad se nos olvida cuando nos quejamos de las enfermedades que estamos enfrentando y los costos que tiene para el sector Salud. ANDA es una institución creada en 1961 que es deficitaria y a nadie le importa, aunque todos nos quejemos.

En 2012 el estudio del BID y el Banco Mundial “Incidencia distributiva de los subsidios en El Salvador” estimó que se puede ahorrar entre el 0.2 % y el 0.3 % del PIB con solo reformar los subsidios al gas, la energía eléctrica y el agua potable. Determinaron que el subsidio al agua potable es el más regresivo porque está concentrado en hogares de mayor poder adquisitivo ubicados en el AMSS. FUSADES en el estudio “Análisis y rediseño de los subsidios en El Salvador” (Navajas y Artana, 2008) concluyó: “Junto a la mejora en la focalización del subsidio al agua, se hace necesaria una revisión de la tarifa integral que tenga en cuenta los costos operativos y los costos incrementales de largo plazo de la empresa ANDA y que mejore los ingresos dentro de una auditoría más integral de la eficiencia y productividad de la empresa”. Ojalá que los diputados, antes de tomar decisiones sobre el Decreto Ejecutivo que afecta la tarifa del agua, se asesoren adecuadamente. Esta situación es insostenible.

Tags:

  • lectura
  • biblia
  • escuelas
  • anda
  • agua
  • marn

Lee también

Comentarios

Newsletter