Temas vedados

La clase media lleva sobre sus hombros la crisis que vive El Salvador. Prueba de ello es la carga tributaria que se le ha venido imponiendo y el deterioro de su economía familiar. Además, la estrechez del mercado laboral hace que miles de bachilleres y universitarios se encuentren subempleados (sector informal) y con deseos de emigrar. Este panorama se oscurece por los peligros que enfrentan a diario miles de trabajadores y emprendedores al salir a la calle.

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Rafael Ernesto Góchez / Colaborador de LA PRENSA GRÁFICA

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Este contexto adquiere relevancia por las elecciones a realizarse entre 2018-2019 y las medidas antiinmigrantes a nivel internacional. Varias encuestas confirman la angustia en que viven miles de salvadoreños y el descrédito de los partidos políticos. No obstante, varios medios de comunicación tienden a darle más voz a los futuros gobernantes que a los futuros gobernados. Esto se constata en las esporádicas entrevistas, reportajes y debates que abordan temas como los siguientes.

Tema 1. Tres economías: formal, informal y criminal. El PIB crece en promedio 2 % y no se logra absorber la mano de obra que entra anualmente al mercado laboral. Crece, entonces, el subempleo (las actividades informales captan el 70 % de la población ocupada). Estas condiciones y el auge del crimen a nivel regional propician los negocios ilícitos (prostitución, trata de personas, comercio ilegal de armas, contrabando, narcomenudeo y más).

Tema 2. Decadencia social. La desintegración socio-familiar, la pérdida de valores morales y los deficientes servicios básicos (ausencia del Estado) en miles de comunidades, barrios y cantones han propiciado que el crimen se apodere del destino de miles de niños. Mientras eso sucede a nivel local, las fuerzas gobernantes luchan por acaparar el poder a través del clientelismo y nepotismo, obstaculizando así la profesionalización del servicio público.

Tema 3. El crimen como modus vivendi. El auge de negocios ilícitos requiere de la corrupción y del uso ilegítimo de la violencia. Así lo constatan los embates que sufren incontables comerciantes (robos y extorsiones). Es decir, el apogeo delincuencial se explica por ser una fuente de ingresos para incontables compatriotas. Esta situación podría agudizarse si aumenta de súbito el número de salvadoreños deportados desde EUA con antecedentes penales.

Tema 4. El centralismo: un denominador común. Las políticas públicas implementadas en las últimas tres décadas han reforzado la concentración del poder público en pocas manos y en la ciudad capital. Este modelo conduce a la manipulación partidaria de numerosas asociaciones comunitarias y organizaciones sociales en defensa del statu quo. Uno de los costos del centralismo es que el Estado ha ido perdiendo el control territorial ante las bandas delincuenciales.

Conclusión: para rescatar el país es necesario que la clase media levante su voz constructivamente. Consecuentemente, la sociedad civil y el círculo académico deberían debatir con los futuros gobernantes a fin de determinar si hay “guerra social” y si las extorsiones son parte de la lucha de clases. Este ensayo rechaza esa hipótesis. Aquí se plantea que la desmedida violencia delincuencial se sustenta en la descomposición social, la impunidad y el crimen organizado, y su afán se debe a que es un gran negocio y el modus vivendi de miles de compatriotas.

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