Lo más visto

Tengo un sueño

Enlace copiado
Tengo un sueño

Tengo un sueño

Tengo un sueño

Tengo un sueño

Enlace copiado
Martin Luther King fue un pastor estadounidense que desarrolló una actividad en Estados Unidos por los derechos civiles afroamericanos. “Yo tengo un sueño” es el nombre del popular discurso más famoso de Luther King cuando habló poderosa y elocuentemente de su deseo de un futuro en el cual la gente de tez negra y blanca pudiese coexistir armoniosamente y como iguales.

En nuestro amado país nos estamos desmoronando, estamos contrariados por ideologías, lo que menos conocemos son los orígenes de dichos términos ideológicos, donde quieren ganar apoyo y espacio que se han quedado en una parálisis paradigmática reciclando momentos históricos. Confrontamos hasta por equipos de fútbol extranjeros. Hay una polarización que nos impide desarrollarnos donde los visos de protagonismos nos está provocando un conflicto social. Estamos viviendo a salto de mata desordenadamente sin plan, cogiendo la ocasión que se presenta donde nos estamos dañando la integridad moral espiritual y física. Cuando alguien surge con una buena idea lo atacamos despiadadamente con precipitadas y arrojadizas invectivas y con coordenadas totalmente desviadas de la realidad.

Las personas casi siempre andan de prisa y donde se encuentran hacen sus comentarios veloces de lo cotidiano del país, la gente está mejor informada pero su recato hace que tomen una actitud de puertas adentro.

Tenemos que pasar de lo discordante a lo consonante. Entre pitos y flautas hay que salir adelante y no remover tiempos pretéritos que solo la historia conoce con certeza. Muchas veces aseveramos cosas tan sañudamente que dañamos la integridad social de cualquier ciudadano simplemente porque no comulga con nuestras ideas, endilgamos el estribillo octogenario ese es mi “enemigo político”, demeritamos sus ideas, le inventamos parodias sarcásticas con un lenguaje acre que deja dudas creíbles que se viralizan.

Muchos temen llamar la atención en exceso e incluso triunfar por miedo a que sus virtudes y sus logros ofendan a los demás. Nos gusta ser un registro de faltas ajenas, siempre estamos con cuchufletas de doble sentido y haciendo sentir mal a los demás nos reímos de caricaturas cibernéticas que para muchos es de mucha honran que los estigmaticen y después quedan soslayadas como una gracejada de momento. Nos derruimos lentamente, la caída se ve inminente, nadie le hace caso a nadie independientemente de las jerarquías, estamos reacios al entendimiento, hay un concurso de egos desde el más telegénico hasta el más fotogénico.

Como decía Erich Fromm en su libro “El amor a la vida”: “Un auténtico diálogo no se propone convertir al otro a las propias ideas ni contender con él, sino establecer un intercambio. No se trata de saber quién tiene razón, ni tampoco de si lo que se dice es tan extraordinariamente importante. De lo que se trata es de que sea auténtico”.

Los salvadoreños tenemos un sueño que se cumpla lo que dice la cita bíblica de Corintios 1-10: “Les ruego, hermanos, en nombre de Cristo Jesús, nuestro Señor, que se pongan todos de acuerdo y terminen con las divisiones, que encuentren un mismo modo de pensar y los mismos criterios”.

Tengo un sueño, que no existan pleitos entre instituciones y empresas, los salvadoreños tenemos que ser simbióticos a través del auténtico diálogo nacional, con empatía y sensibilidad social. A estas alturas de la vida, con la informática y tecnología, creer que la gente no piensa es un atentado a la integridad intelectual de las personas.

Tags:

  • estados unidos
  • luther king
  • polarizacion
  • ideologias

Lee también

Comentarios