Terminó la campaña... ahora es trabajo nuestro

Enlace copiado
Sandra de Barraza / Columnista de LA PRENSA GRÁFICA

Sandra de Barraza / Columnista de LA PRENSA GRÁFICA

Enlace copiado

La campaña electoral para ocupar cargos en la Asamblea Legislativa y los concejos municipales cerró. Los medios dan muestras del ingenio. Mucho color y música variada. Muchas ofertas electorales. Algunas para ocupar cargos legislativos olvidan el mandato constitucional. Allí se llega a legislar, allí se llega a aprobar, allí se llega a elegir. Y todo esto se hace representando los intereses y necesidades del pueblo salvadoreño.

Muchos candidatos a legisladores, propietarios y suplentes, son ciudadanos desconocidos. Buenas fotos, con sonrisa y dientes blanqueados. Los rostros se ven por primera vez. No se conoce lo que piensan y mucho menos se conocen sus antecedentes personales y profesionales. Con estas limitaciones para votar por rostros. En cada departamento el domingo 4 de marzo vamos a seleccionar y votar por el número que le corresponde a cada uno. Vamos desde 3 hasta 24 confiando en su compromiso. Son 582 los candidatos. Y a 84 se les concede el privilegio y la responsabilidad de representarnos. Falta asegurar representatividad y facilitar el proceso. Están pendientes los distritos electorales.

Las ofertas electorales para gobiernos municipales son más concretas. Tienen límite geográfico y poblacional. La gente tiene cerca a los candidatos a alcalde y a concejales. Allí la gente sabe quién es quién. Y allí la gente sabe qué se necesita y qué no se necesita; allí la gente sabe qué quiere y qué no quiere. Y allí la gente sabe si las plataformas de 2015 se cumplieron o no se cumplieron. Pero... en este nivel de gobierno debe reconocerse que tres años es un periodo corto para concretar proyectos estratégicos. Administraciones nuevas llegan a conocer espacios y limitaciones. Y hasta entonces, inician con el diseño y la ejecución de proyectos.

En su momento convendría evaluar la ampliación de los periodos de gobierno municipal Tres años son para sentar bases. ¿Cinco años? Importa que el tiempo sea suficiente para dar resultados concretos y verificables. Pero ¿conviene establecer límite de tiempo para ocupar el cargo? ¿Pueden reelegirse el número de veces que quieran? Solo un partido político tiene establecido límite. ¿Hay que ponerlo? Pregunto porque la democracia demanda pluralismo. Pregunto porque en todo instituto político supongo que hay aspirantes a ocupar cargos de elección popular. Pregunto porque parece cómodo mantener a los mismos. Y los mismos llegan a desgastarse y, sobre todo, a acomodarse.

Reflexionar sobre periodos de tiempo para ejercer cargos de diputados, de alcaldes y otros funcionarios clave, es tarea legislativa. Esto requiere reformas constitucionales que demandan consenso entre diferentes fuerzas político/partidarias. Ya hubo un intento por cambiar periodos electorales y disminuir el estrés que permanentemente generan las elecciones. El tema no fue mencionado en campaña electoral, pero la democracia de nuestro país necesita perfeccionarse y el tiempo es cuestión determinante. Se necesita equilibrio. Ni tan poco que impida dar resultados, ni eternos que obligan a fosilizarse.

El Tribunal Supremo Electoral, máxima autoridad en la materia, tendrá la última palabra sobre los resultados de la votación. Las Juntas Receptoras de Votos (JRV) tendrán una tarea compleja y muchos, si no la mayoría, estarán sentados allí por primera vez. Allí está el conteo de votos y desde allí se remite a las autoridades departamentales y nacionales. Confiamos en que harán bien su trabajo, confiamos en que prevalecerá la colaboración y apoyo mutuos.

Lee también

Comentarios

Newsletter