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Tiempos de acentuado retroceso

Ha llegado el momento de reconocer las cosas que estamos haciendo bien y mejorarlas; y ante las que estamos haciendo mal, corregir. Recordemos la máxima: “Las excusas solo tienden a agravar la falta”. Se acabó el tiempo de excusas...
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Es doloroso ver que El Salvador va en franco retroceso. Esta aseveración, sustentada en diversos indicadores preparados por diferentes organizaciones internacionales y en datos oficiales del Gobierno, ya debe haber encendido las pasiones ideológicas. Unos se sentirán con más munición para atacar al Gobierno; y los otros para deslegitimar el señalamiento, sin reparar, unos y otros que así solo creamos condiciones que nos harán más difícil salir adelante.

En muchas ocasiones he aseverado: “construir” el progreso toma años de intenso trabajo y perseverancia, pero “destruir” lo realizado se puede hacer en poco tiempo. Lamentablemente, en El Salvador vivimos tiempos de acentuado retroceso, que abarca las áreas económica, institucional, política y de seguridad, que erosiona a diversos indicadores sociales.

Esta semana conocimos una noticia devastadora: en competitividad retrocedimos 10 puestos solo en un año. Si observamos, El Salvador ocupaba a escala mundial el puesto 67 en 2007 y cae al 101 en 2012, lo significa que 34 países nos sobrepasaron en solo cinco años. Y luego nos preguntamos: ¿por qué no exportamos más, por qué no viene la inversión extranjera y por qué se deja de invertir localmente?

Pero todo no termina aquí. Cuando nos miden el grado de “libertad económica”, nuevamente encontramos que 12 países nos sobrepasaron en este mismo período 2007-2012, donde cedimos terreno a nueve países en los tres últimos años.

Si revisamos el ranking mundial de “facilidad para hacer negocios”, una vez más, a El Salvador lo sobrepasan 43 países en los últimos cuatro años, entre 2008 y 2012. Y ahora nos volvemos a preguntar ¿por qué el país no logra progresar y su economía generar más empleos? Por cuarto año disputamos el último lugar de crecimiento económico en Latinoamérica y así será también 2013. En estas condiciones se dificulta la generación de empleos. Claramente, nos está hundiendo la falta de visión y capacidad de entendimiento de un Gobierno enfrentado con el sector privado productivo. Comprendamos todos: así estamos haciendo de El Salvador un gran perdedor.

Si se observa el índice de “Percepción de Corrupción”, El Salvador también retrocede del puesto 67 en 2008 al 80 en 2011: señores, nos sobrepasaron 13 países. Además, las calificaciones de riesgo país se deterioran y El Salvador retrocede desde un “grado de inversión” a una condición tal que los bonos del Gobierno son catalogados como “bonos chatarra”, mientras que nuestra economía se observa con perspectiva “negativa”, por su debilidad para crecer, por la baja inversión y el alto déficit fiscal que se traduce en una deuda igual al 55% del PIB a mediados de 2012, todo esto sin visos de recuperación.

Mientras tanto, aquí mismo en San Salvador a fines de agosto, la CEPAL dio a conocer lo que presentó como una ruta crítica de trabajo, destacando que se debe apostar con fuerza en educación de “calidad” para lograr altas tasas de crecimiento con mayor equidad. Aquí también vamos en retroceso, porque lo que ha hecho el Gobierno en este campo estratégico se traduce en resultados demoledores de la PAES: de una nota promedio de 6.17 lograda en 2008, se cae sin explicación a 4.85 en 2011, mostrando un rotundo fracaso en la gestión de educación. Esto se debe a que a todo se le aplica un prisma ideológico, alejado de las demandas del mundo moderno. Además, en vez de enfrentar el problema del bajo rendimiento con una mejoría del sistema educativo se cambiará la estructura de la PAES, para obtener “por secretaría” un mejor resultado.

Estimado lector, no es cosa de derecha ni de izquierda. Debemos romper ese viejo molde ideológico de políticos arcaicos. Es cosa de ponernos de acuerdo para hacer las cosas bien, de crear confianza y dar rumbo al país. Vea usted la diferencia: las exportaciones de Nicaragua “aumentan” 15.4% en el año a agosto; mientras que en El Salvador “caen” 1.5%. Mientras Nicaragua proyecta un crecimiento económico de 3.5%-4.0% en 2012, El Salvador apenas logrará 0.0%-1.0%. Tampoco es porque la economía está dolarizada, porque Panamá crecerá 7.5% y Ecuador 4.5%. Es cosa de capacidad, reglas claras y entendimiento.

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