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Trama tipo visión de túnel

En ciertas circunstancias, tanto en la mente como con los ojos, los seres humanos adolecemos de “visión de túnel”, la cual sería algo así como “dejar solo en un punto la visión escasa”, donde todo se centra y donde todo sigue girando sin llegar a ninguna parte, sin observar el entorno y escuchar, se cae como en una trampa.
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Me parece que no hay otra manera para referirse al hecho de que prácticamente la actual política se ha centrado únicamente en las pensiones, a tal grado de llevar a cabo la reciente reforma a la Ley del FOP, que colinda con un callejón sin salida, utilizando mal los fondos de los jubilados, yendo por el camino de no sustentarlas en un ahorro con capitalización completa, hacia un sistema mixto, que a su vez, en el tiempo, aumenta la deuda “actuarial” del Estado.

En perspectiva, desde la década de los noventa se visualizaba que el Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS) y el Instituto Nacional de Pensiones de los Empleados Públicos (INPEP) agotarían sus reservas. En 1996 se creó un sistema que permitió abrir un espacio para el “ahorro”, para su futura jubilación, y si bien en 2006 se creó el fideicomiso prestándole a los trabajadores actuales de su fondo de pensión, se les retribuía en amortización e intereses.

Con la introducción de la reciente reforma es diferente porque ese préstamo no se paga y no habría reinversión, con lo cual volvemos a mal usar “las reservas y desahorrar”, y retrocedemos al problema anterior de mediados de los noventa.

Asimismo, a pesar de que durante los últimos años los ciudadanos hemos escuchado innumerables veces que “habrá que encontrar una solución al tema de pensiones”, nos alejamos de las soluciones, y en la práctica aún no hay caminos hacia una respuesta que consiga efectivamente dar garantía, tranquilidad y certidumbre a los actuales y próximos jubilados de recibir su pensión, enmarcada en un acuerdo compartido de amplio consenso, con bases sólidas de largo plazo, debido a lo cual se torna importante mayor participación ciudadana, donde todos aportemos a la solución.

En este mismo sentido, cuando se están experimentando tantas dificultadas en diferentes aspectos, tales como atrasos en la entrega del FODES para las alcaldías; falta de pago de subsidio a la electricidad -hasta el momento mantenido a flote por las distribuidoras de energía eléctrica, que aunque no han recibido la transferencia del Gobierno, están comprando energía a un precio que no trasladan–; cuando los jubilados del IPSFA tienen retrasado su pago de pensión, ambos aspectos no incorporados en el presupuesto del otro año; cuando los proveedores de útiles escolares prefieren no ofrecer sus servicios al Estado porque saben que sus pagos se retrasarán, etcétera, y dejando todo este abanico de problemas sin resolver, la repuesta no es seguir buscando ordenar la situación y encontrar soluciones, hacer más difícil arribar a acuerdos reales e inclusivos, y se opta por desnaturalizar un mecanismo de financiamiento, que le prestaba el Estado para pagar las pensiones, con un plan de pagos a 25 años, hasta ahora, con tasas de interés reducidas, con un minúsculo plan de amortizaciones durante los primeros años también se cae en una trampa tipo “visión de túnel”.

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