Lo más visto

Transformar para avanzar

La transformación implica modificación. El Salvador no puede avanzar si no se aseguran las transformaciones necesarias. La principal pregunta radica en ¿qué se debe transformar? Si se toma en consideración que partimos de un sistema de valores, códigos inmersos en una historia y en un contexto; entonces no podemos ver la realidad de hoy como un apartado, es necesario verlo desde el “todo” y este “todo” implica el sistema educativo.

Enlace copiado
Melissa Córdova Coautora de El País que Viene

Melissa Córdova Coautora de El País que Viene

Enlace copiado

Si queremos un horizonte común tenemos que empezar a abrirnos a las miles de posibilidades de crecer y avanzar. Ante ello, soy fiel creyente de que la puesta en marcha es la educación, la investigación, la incorporación del arte como herramienta de transformación social y la cultura vista como la identidad de un pueblo.

Es aquí donde toma protagonismo el arte y la cultura, siendo esta la expresión de una cultura, pero entonces ¿qué identidad cultural se construye? La transformación social parte de componentes integrales y no aislados. La apuesta hacia el arte parte desde tener formación y sensibilidad para apreciar las distintas expresiones artísticas, respetar a las personas trabajadoras del arte, al mismo tiempo que proponer, dentro de la oferta educativa, materias relacionadas con el arte que potencien a la niñez, adolescencia y juventud para contribuir al rescate de la identidad.

¿Por qué futuro trabajamos? ¿Con qué soñamos? Es aquí el momento para ampliar el horizonte en la búsqueda de una sociedad salvadoreña con inclusión, equidad e igualdad; con valores basados en el bienestar colectivo. Si no transformamos la forma de vivir, pensar, incluso de soñar, no vamos a avanzar en la construcción de país en común.

Cuando valoremos aspectos más integrales seremos capaces de buscar y apreciar nuestras raíces, la historia en común de país, de valorar las expresiones artísticas que son el reflejo de nuestra cultura. A la vez exigiremos a los medios de comunicación tradicional programas de calidad y tendremos oportunidad de generar pensamiento con medios de comunicación alternativos y que sean parte de iniciativas colectivas.

Los aspectos anteriormente explicados darán pie a transformar nuestra forma de pensar, para apostarle a la investigación social y científica como base para crecer, porque leer e investigar crea pensamiento más allá de lo material. Pero no hay que dejar de lado todos los esfuerzos alternativos que ya existen que promueven el pensamiento crítico, que están cuestionando modelos económicos porque no han sido sustentables, que valoran desde la razón sus derechos, que desde la palabra hacen crítica constructiva.

Para transformar hay que cambiar las actitudes, perspectivas y estar en constante renovación de pensamiento; esto no significa cambiante, sino renovado, para asimilar la transformación que nos permita avanzar. Todo esto también será posible si le damos lugar a la historia, que es parte esencial de la cultura, entendida como costumbres pero sobre todo como identidad.

La transformación no vendrá sola como por arte de magia, estará acompañada de toda una base social que genere esos cambios, las y los protagonistas serán parte activa de forma integral, sentarán un precedente de integración, además de ser un proceso social que ya estamos viviendo.

Es hora de que haya relevos generacionales. Es urgente e imperante avanzar desde nuestra identidad. El Salvador puede ser grande, puede convertirse en un polo cultural, en un referente regional, pero esa transformación debe nacer desde nuestro interior. Para que no haya marcha atrás.

Tags:

Lee también

Comentarios