Un fracaso que no debe repetirse

“El fracaso en la transmisión de datos en las primeras elecciones con voto cruzado, se vio manchada por la ineptitud del TSE al contratar para ello a empresas sin experiencia y privando la filiación política sobre la idoneidad en la elección de funcionarios”.
Enlace copiado
Un fracaso que no debe repetirse

Un fracaso que no debe repetirse

Un fracaso que no debe repetirse

Un fracaso que no debe repetirse

Enlace copiado
Las primeras elecciones para diputados con voto cruzado debieron haber sido manejadas impecablemente, pues abren un nuevo sendero hacia la democracia, permitiendo al elector separarse de las decisiones de la cúpula del partido y tomar decisiones propias en la selección de los candidatos de su preferencia, de uno o más partidos, un paso importante para la democracia.

Aunque ahora no hay una debacle porque no se ha dado un intento de fraude institucional organizado, y ojalá no lo haya, sí es un fracaso monumental, que se origina en los vicios de partidización del Tribunal Supremo Electoral, en mantener el sistema de votación que lo permite y en no separar lo administrativo de lo jurisdiccional en el TSE.

Por supuesto, el fiasco electoral del que vendremos sabiendo más detalles días después e (imperdonable a estas alturas) refleja vivamente la tendencia a la improvisación de los salvadoreños y la frágil institucionalidad, algo en lo que tenemos que trabajar muy fuertemente en el periodo que viene.

Si bien es cierto que la novedad del voto cruzado produjo alguna confusión por ser la primera vez, era aceptable que hubiera retrasos en las urnas por gente que al no comprender bien el sistema, acostumbrada a votar por bandera, retrasaba algunos minutos, lo cual sucedió, pero eso se corrige con el tiempo a medida que el electorado se acostumbre al sistema y vaya más preparado a las urnas.

En los centros de votación se dieron algunos problemas para iniciar tarde la jornada precisamente por estas improvisaciones aunque al final la votación terminó desarrollándose con normalidad aceptable.

Lo siguiente, que es el fracaso más notable y más grave en la historia de las elecciones recientes, fue la incapacidad del TSE de la transmisión y procesamiento de las actas de las JRV al centro de cómputo, lo que fue un tremendo fiasco después de cinco elecciones seguidas de 2009 a 2014 que fueron manejadas con absoluta precisión en esa área.

El fracaso aquí debe atribuirse a la ligereza del TSE al contratar empresas sin experiencia para la transmisión y el procesamiento de actas, así como un tribunal recién elegido partidizado y mientras esa partidización prevalezca sobre criterios de capacidad y conocimiento técnico, sucederá lo que suele pasar cuando priva este criterio, la idoneidad del funcionario y su capacidad para ejercer su función no es la más adecuada, y en este caso estuvo más que comprobado.

Esperamos que los resultados se den pronto, sin cuestionamientos ya siendo firmes, y que a partir de los mismos se investigue y se determinen responsabilidades para no dejar pasar algo tan grave sin consecuencias. Y estas responsabilidades van a los magistrados que no hicieron caso de las muchas advertencias públicas que se hicieron sobre la poca confiabilidad del sistema de envío y procesamiento de actas que quienes a pesar de los primeros fracasos decidieron sin justificación alguna guardar silencio durante 9 horas para dar lugar a cualquier cantidad de incertidumbre en el país.

Es de rescatar y señalar la prudencia con que todos los partidos políticos enfrentaron el fracaso del escrutinio preliminar. En otros tiempos, las calles estuvieran incendiadas y llenas de protestas, lo que habla muy bien del avance y superación de tolerancia, de la madurez y prudencia de los partidos. Asimismo cabe criticar el silencio de los observadores internacionales, de quienes no se ha escuchado nada ante un hecho de tanta relevancia.

La esperanza es que se dé el dicho, de que toda crisis presenta una oportunidad, y que los resultados sean cuales fueren sean leales, reconocidos con elegancia y nobleza y a partir del día de confirmación, iniciar el trabajo de conversar, dialogar, entendernos en los temas de gran importancia para el país.

Los funcionarios electos enfrentan un panorama complejo, el diálogo facilitará su labor, no hay espacio para la intolerancia.

Tags:

  • tse
  • elecciones 2015
  • escrutinio
  • democracia

Lee también

Comentarios

Newsletter