Lo más visto

Más de Opinión

Un hombre enviado por Dios

El 26 de junio la Iglesia universal celebra el “dies natalis” (el día de su nacimiento para el Cielo) de san Josemaría Escrivá de Balaguer, fundador del Opus Dei.
Enlace copiado
Rutilio Silvestri / rsilvestrir@gmail.com  /  Columnista de LA PRENSA GRÁFICA

Rutilio Silvestri / [email protected]  /  Columnista de LA PRENSA GRÁFICA

Enlace copiado

San Josemaría nació el 9 de enero de 1902 en Barbastro, España; el 2 de octubre de 1928 fundó, por inspiración divina, el Opus Dei (Obra de Dios); y falleció en Roma, en “olor de santidad”, el 26 de junio de 1975.

El papa Pío XII, refiriéndose a Mons. Josemaría Escrivá, dijo en una ocasión: «Es un verdadero santo, un hombre enviado por Dios para nuestro tiempo» (é un vero santo, un uomo mandato da Dio per i nostri tempi).

Efectivamente a lo largo de la historia del mundo, Dios ha ido suscitando personas concretas para que se realice su Santísima Voluntad.

El Señor en su sabiduría infinita quería que se insistiera en la posibilidad de que todas las personas pueden alcanzar la santidad en cualquier situación en que se encuentren a lo largo de su vida.

Por eso Juan Pablo I afirmó: “Escrivá de Balaguer –escribía el entonces Patriarca de Venecia– con el Evangelio, ha dicho constantemente: Cristo no quiere de nosotros solamente un poco de bondad, sino mucha bondad. Pero quiere que lo consigamos no a través de acciones extraordinarias, sino con acciones comunes". Artículo Buscar a Dios en el trabajo cotidiano, del cardenal Albino Luciani (“Gazzettino di Venezia”, 25-VII-1978).

Pueden ser santos los profesionales, los artesanos, los obreros, las amas de casa, los militares, los campesinos, las enfermeras... Pero lo que espera el Señor para santificarnos es que realicemos bien nuestro trabajo, que se lo ofrezcamos a Él y le acerquemos a nuestros familiares, amigos y compañeros.

Lo mismo se puede santificar un sacerdote, una persona corriente un soltero, un casado, un padre o una madre de familia, un comerciante, un agente de la circulación,...

Juan Pablo II dijo con mucha fuerza: “San Josemaría fue escogido por el Señor para anunciar la llamada universal a la santidad y para indicar que las actividades comunes que componen la vida de todos los días son camino de santificación. Se podría decir que fue el santo de lo ordinario”. Audiencia en la Plaza de San Pedro a los asistentes a la canonización (7.X.2002).

Pero también el beato Pablo VI y Benedicto XVI se refirieron así a san Josemaría:

Pablo VI dijo en cierta ocasión: Josemaría Escrivá es “uno de los hombres que había recibido más carismas en la historia de la Iglesia y que había respondido con mayor generosidad en esos dones de Dios”. Audiencia a Álvaro del Portillo, en 1976.

Y Benedicto XVI: “Cuando Josemaría Escrivá habla de que todos los hombres estamos llamados a ser santos, me parece que en el fondo está refiriéndose a su personal experiencia, porque nunca hizo por sí mismo cosas increíbles, sino que se limitó a dejar obrar a Dios”. Artículo Dejar obrar a Dios (6-X-2002).

Acudamos a la Madre de Dios y Madre Nuestra, la Virgen Santísima, y a san Josemaría para pedirles que nos alcancen del Señor las gracias necesarias para santificarnos en lo ordinario: en el trabajo en la vida de familia, en el trato con todas las demás personas de nuestro entorno social.

Lee también

Comentarios

Newsletter
X

Suscríbete a nuestros boletines y actualiza tus preferencias

Mensaje de response para boletines