Lo más visto

Más de Opinión

Un poco de buen humor

Ya terminando el primer mes del nuevo año, considero apropiado hacer un corte en el tiempo para, al menos imaginariamente, creer que esta realidad que vivimos la podemos cambiar así, con un borrón y cuenta nueva, al menos para nuestra salud mental.
Enlace copiado
Enlace copiado
Es vitalmente necesario para sobrevivir dar un giro mental de 180 grados y ver la vida de modo horizontal, es decir, como una cooperación entre iguales y ya no más de forma vertical, digo, como una competencia entre pirañas o tiburones, así como porque estás abajo te aplasto, araña.

Es preciso entender que tanto en naciones como en individuos, la época de competir ha pasado. Con los recursos más escasos que nunca, con cada individuo más cerca y más lejos que antes (a través de las comunicaciones por lo menos), se vuelve imprescindible mostrarle un poco de consideración y respeto al prójimo, un poco de condescendencia y buen humor en este trozo de tiempo y espacio que bienaventuradamente nos correspondió compartir.

Los que piensan que el zarpazo, la viveza, la zancadilla, la prepotencia y la venganza es lo que debe prevalecer, están muy equivocados. Decía el filósofo: hasta los enemigos son necesarios y nos hacen falta cuando ya no están.

En el plano humano, lo que debería prevalecer es el acto de compartir, la cortesía, el acto de ceder con gracia pensando en la necesidad básica del otro, de ese otro que al final viene siendo uno mismo.

Aunque esta forma de ver la vida suene tonta y se tilde de ingenua, es de creer por la experiencia, que es la forma que, como humanos, nos mantiene y nos mantendrá vivos como especie, de hecho, nos hace sentirnos héroes en los actos y detalles diarios.

Muchos buscamos ese acto, el acto grande y trascendental que nos permita mostrar que somos capaces de dar la vida por lo que amamos. Pero la mayoría de veces ese acto nunca se presenta, y mientras tanto actuamos despiadadamente contra lo que pretendemos amar.

Queremos protagonismo, que la gente mire y hable del héroe del minuto, pero no es así, esto no lleva a nada. Ya se dijo, la vida está en los detalles, el heroísmo en los actos minúsculos del día.

En esa mujer que todas las madrugadas se levanta temprano con el canasto para dar de comer a su familia; en ese hombre que deja su sudor en la construcción o en la fábrica; en ese que encuentra placer en la responsabilidad de criar a su hijo.

Puedo seguir pero creo que es suficiente para la idea: todos somos héroes si cooperamos con el otro y con nosotros mismos.

Por eso, en este año que ha empezado a transcurrir tomemos un momento para reflexionar, para reírnos sanamente de nuestros actos y darle un poco de valor al otro que sufre, a ese otro que debemos tratar con buen humor, porque lo queramos o no viene a ser nosotros mismos.

Nunca quisiéramos preguntar “por quién doblan las campanas...”, porque al final doblarán por ti y por mí.

Tags:

  • Pirañas
  • bienaventuradamente
  • humanos

Lee también

Comentarios