Lo más visto

Más de Opinión

Una carta desde Seattle

Según datos del Ministerio de Relaciones Exteriores de El Salvador, el 94 % de quienes emigran escoge viajar a Estados Unidos. La cifra crece día a día. Se calcula que alrededor de 3 millones de personas salvadoreñas viven fuera del país.
Enlace copiado
Yesenia González  Coautora de El País que Viene

Yesenia González Coautora de El País que Viene

Enlace copiado

Quienes llegan a Norteamérica se enfrentan a una comunidad más globalizada y diversificada en muchos aspectos. El idioma, la legislación y la cultura son barreras a las que se enfrenta el migrante y no solo de El Salvador, sino que de cualquier otro país. Puede ser muy difícil aprender de nuevo, porque es un proceso el incorporarse a un sistema totalmente nuevo, pues, en nuestro país de origen, estos aspectos son completamente diferentes.

Emigras. Te tienes que integrar a una sociedad que es multicultural. Tienes hijos y debes enseñarles a integrarse y participar en esta sociedad y conocer la cultura que los rodea.

Para mí, ser multicultural ha sido un reto, porque no solo me he tenido que acoplar a la realidad y cultura norteamericana, también he luchado por mantener mi cultura viva, ya que no es fácil hacerlo si se tiene un bombardeo constante de diversos referentes a nivel mediático. Empero, seguiré luchando por mis raíces, para que sigan vivos mis ancestros y para que otros los conozcan.

Si logramos ser entes activos de cambio, si nos unimos y lideramos desde nuestros campos de acción, teniendo de la mano a las tecnologías y herramientas académicas, vamos a lograr influencia social, que puede interpretarse como un virus que se puede contagiar gracias a nuestras acciones, trabajo e incidencia en los distintos espacios sociales. Un virus lleno de positivismo y llamado a la acción.

No es válido decir que por estar lejos de El Salvador no podemos hacer cambios los que vivimos fuera de él. ¡Claro que podemos generarlos! Pero para hacerlo debemos empezar a actuar y dejar de pensar en que alguien más lo hará por nosotros.

“Actuar ya” implica liberar a nuestro país de las cicatrices del pasado, de la polarización y el hambre de paz y desarrollo, porque, como salvadoreña en el exterior, veo a mi país sufriendo y sin ánimos de desarrollarse; un país donde hay mucha codicia, egoísmo e individualismo. “Actuar” involucra trabajo y ganas de luchar por el bienestar de todos, sin excepciones, porque El Salvador es de todos nosotros y tenemos el poder para transformarlo.

Nuestro país no necesita más partidos políticos o más diputados. El Salvador necesita una reestructuración de la política, que tenga como bases la equidad y el desarrollo, así como una visión de país encaminada al bienestar común. De esta forma, los espacios que ya existen pueden ser mejor aprovechados y efectivos ante las necesidades y carencias socioculturales y económicas de los individuos de la sociedad salvadoreña.

Es fácil criticar o señalar a través de una burbuja tan frágil que puede desvanecerse ante el mínimo estímulo de la realidad. Basta con ver hacia donde nadie quiere ver; caminar por donde nadie quiere hacerlo o viajar en el transporte colectivo hacia una zona del país que a nadie le gusta. Seamos partícipes de los cambios sociales y que nuestras acciones perduren en la historia y la memoria colectiva. Que todo sea en función de un horizonte común.

Lee también

Comentarios