Una envidia sana

Aun cuando se afirma que la envidia carece de calificativos, hay casos o situaciones en que amerita o se justifica su uso.
Enlace copiado
Una envidia sana

Una envidia sana

Una envidia sana

Una envidia sana

Enlace copiado
Recientemente pude leer “que Standard & Poor’s otorgó por primera vez calificación de B+ con perspectiva estable a la deuda soberana de largo plazo de Nicaragua, basado en desempeño económico, baja carga de la deuda del gobierno, estabilidad política del país, consenso en torno a políticas económicas, baja criminalidad y la alianza entre el Gobierno y el sector privado”. Inconscientemente se puede volver ser niño si uno admira o desea tener el juguete del vecino.

En efecto, muchas cosas acontecen en países vecinos que antes también poseíamos e incluso nos distinguían como país o también por virtudes adquiridas en el pasado y que ahora solo nos conforma la gloria de haberlas alcanzado o poseído. Parodiando a Oppenheimer: vivimos recordando el pasado sin visión de futuro Superábamos a Nicaragua en lo económico y a Panamá en fútbol solo para citar dos ejemplos que la inmensa mayoría entiende y para no recurrir. Hoy en día ambos nos superan en lo económico y este día 17-02-2016 leía en la portada de LA PRENSA GRÁFICA, Panamá contra El Salvador: “Amistoso y ocho años sin ganarles” y nos volvió a ganar. Volviendo a lo económico, el resto de países de la región también nos superan en el crecimiento del PIB anual y algunos siempre y otros a veces en fútbol. Son solo dos aspectos, por razones de espacio y para que la mayoría me logre entender.

La capacidad en ambos quehaceres la hemos tenido siempre y efectivamente ese potencial se ha concretado esporádicamente. Los factores productivos capaces de movilizarse han estado radicados en el país, integrando una función productiva y obteniendo sus respectivas remuneraciones y ganancias de capital. Qué pasó. El trabajo presenta una preferencia por ocuparse en el extranjero por falta de empleo formal y por la violencia a la orden del día. El capital no tiene patria y se marcha adonde obtiene más ganancias y también no está amenazado.

El lector tiene la respuesta y en su mente se albergarán una cantidad de causas tales como: limitaciones ancestrales y territoriales, influencias externas (políticas y económicas), errores en las políticas de gobierno del presente y los que gobernaron en el pasado; pero el hecho es que todos los países cercanos y lejanos han pasado experiencias del mismo tipo. Problemas coyunturales y estructurales han tenido todos. Fenómenos naturales y crisis mundiales que naturalmente afectan con más a las economías dependientes. Factor favorable o desfavorable, según sea el caso es el buen cumplimiento del papel de los gobernantes, empresarios y tomadores de decisiones que siendo responsables, sintiéndose estimulados para crear y renovar o conscientes de su papel en su respectiva sociedad generan un efecto positivo en el país de que se trate.

Estas son reflexiones breves que el suscrito ha experimentado de lo manifestado por la calificadora de riesgo internacional mencionada con respecto a Nicaragua, país que independiente de la filosofía del gobierno que no es lo que quiero resaltar, su progreso, sus estadísticas macroeconómicas y los testimonios de amigos que viajan con frecuencia a ese cercano país, que me reafirman la tranquilidad y estabilidad que se advierte en las vías públicas. Y como si eso fuera poco, “una alianza entre el gobierno y el sector privado”.

Envidia de no poder tener todo eso, sobre todo para aquellos que todavía laboramos, pretendemos ser buenos ciudadanos con nuestras actitudes diarias y además tributamos.

Tags:

  • nicaragua
  • calificacion
  • economia
  • crecimiento
  • standard & poor's

Lee también

Comentarios

Newsletter